dPosta – La mañana del viernes en Santa Rosa se transformó en un escenario de caos y emergencia en cuestión de minutos. Lo que comenzó como un desmejoramiento del clima derivó, pasadas las diez de la mañana, en un fenómeno de extrema intensidad que descargó casi 50 milímetros de agua en apenas media hora.
Ese breve lapso fue suficiente para que la infraestructura pluvial de la capital pampeana se viera superada, transformando avenidas neurálgicas en ríos intransitables y obligando a las autoridades a declarar la alerta máxima.
El impacto visual fue drástico. La visibilidad se redujo a pocos metros debido a la cortina de agua y las ráfagas de viento, lo que forzó a cientos de conductores a detenerse de emergencia en banquinas. Sin embargo, quienes circulaban por las avenidas Perón, Ameghino y la Circunvalación se llevaron la peor parte: el agua cubrió las veredas de punta a punta, dejando vehículos menores varados y generando kilómetros de congestionamiento.
En la Circunvalación, el tránsito quedó prácticamente detenido, con camiones y particulares atrapados en una fila interminable mientras el sistema de drenaje, colapsado por el volumen hídrico, comenzaba a devolver agua por los sumideros.

Alerta municipal
La gravedad de la situación llevó al Municipio a emitir un comunicado urgente solicitando a los vecinos no salir de sus hogares. El reporte oficial confirmó que no solo los canales de drenaje estaban desbordados, sino que la propia laguna Don Tomás comenzó a registrar desbordes.
En los barrios, el paisaje se completó con cables sueltos, ramas caídas y la salida de funcionamiento de varias subestaciones eléctricas, dejando a diversos sectores sin suministro. Ante este riesgo, la Cooperativa Popular de Electricidad (CPE) inició trabajos de emergencia, mientras se suspendía el servicio de recolección de residuos para evitar que las bolsas obstruyeran aún más las bocas de tormenta.

Comité de Crisis y suspensión de clases
La respuesta política no tardó en llegar. El gobernador Sergio Ziliotto convocó de urgencia al Comité de Crisis, integrando a los ministerios de Seguridad, Salud, Educación y Desarrollo Social, junto a la viceintendenta Romina Montes de Oca. El objetivo es centralizar la asistencia a las familias afectadas y relevar los daños.
Minutos más tarde, autoridades educativas decidieron la suspensión generalizada de clases en Santa Rosa, en los distintos niveles, una medida que ya había comenzado a implementarse de manera parcial a media mañana.
Mientras las cuadrillas municipales y de Defensa Civil continúan desplegadas, el alerta meteorológico sigue vigente. La ciudad permanece en vilo, con la recomendación estricta de utilizar las líneas de emergencia (147, 2954269639 o 2954851434) ante cualquier contingencia.
Fotos: El Diario