dPosta – El segundo fin de semana de enero se consolidó como uno de los más convocantes del calendario turístico pampeano. Con una asistencia que superó las 20 mil personas en los eventos centrales, distintas localidades de la Provincia fueron escenario de celebraciones populares que combinaron cultura, tradición y turismo, bajo un clima ideal que acompañó cada propuesta.
Las fiestas provinciales volvieron a posicionarse como el eje de la convocatoria, reafirmando su vigencia y capacidad de atracción para vecinos y visitantes de provincias limítrofes. En Bernardo Larroudé, la Fiesta Provincial Termas Larroudé convirtió al predio termal en un punto de encuentro para familias que combinaron el disfrute de las aguas con espectáculos artísticos de primer nivel.
En Trenel, la tradicional Fiesta Provincial de Reyes renovó su carga emotiva, reuniendo a niños y adultos en una de las celebraciones más antiguas y queridas del norte pampeano. Mientras tanto, Winifreda fue sede de la Fiesta Provincial del Mate, un clásico que rindió homenaje a la infusión nacional y convocó a una multitud en torno a la música, las ferias de artesanos y el intercambio cultural que caracteriza al ritual matero.
Más allá del colorido y la música, el movimiento generado tuvo un fuerte impacto económico. La presencia de más de 15 mil personas en los eventos principales se tradujo en altos niveles de ocupación hotelera, mayor consumo gastronómico y oportunidades laborales para emprendedores, feriantes y prestadores de servicios locales.
La agenda cultural se desplegó de punta a punta de la Provincia, con propuestas para todos los gustos. Quemú Quemú ofreció “Música en el Parque”; Colonia Barón convocó al público en su balneario; y Guatraché sostuvo sus tradicionales bailes en la laguna. En tanto, Santa Rosa vibró con “Estación Rock” y el Pre Apampa Traviesa, General Acha presentó sus “Noches de Verano” y 25 de Mayo transformó su calle principal en un concurrido Paseo Peatonal.
El cronograma se completó con la presentación del grupo cuartetero Q’ Lokura en Toay, el “El Quincho Festival” en Realicó y la “Alta Fest” en Alta Italia, confirmando un despliegue territorial que alcanzó a todas las regiones.
Con este escenario, La Pampa transita una temporada estival en su punto más alto, apostando a la cultura y al turismo como motores de desarrollo económico, integración territorial y encuentro social.