dPosta – La Provincia de La Pampa formalizó un acuerdo de colaboración con Córdoba y San Luis para avanzar en una agenda común de gestión ambiental, restauración ecológica y desarrollo sostenible del caldenal, una de las regiones naturales más representativas del centro argentino.
La conservación del bosque de caldén, cuya mayor extensión remanente se encuentra en territorio pampeano, ocupa un lugar central en la agenda ambiental provincial por su valor ecológico, social y productivo, y por el rol estratégico que cumple en la regulación ambiental de la región. En ese marco, la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático impulsa políticas orientadas a la protección, recuperación y manejo sostenible de los ecosistemas nativos, con una fuerte apuesta al trabajo interjurisdiccional y a la planificación basada en el conocimiento científico.
El convenio fue suscripto por la secretaria de Ambiente y Cambio Climático de La Pampa, Vanina Basso, quien estuvo acompañada por el director de Conservación de la Biodiversidad y Áreas Protegidas, Martín Zunino. En representación de Córdoba participó la ministra de Ambiente y Economía Circular, Victoria Flores, mientras que por San Luis firmó el secretario de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Federico Cacace.
El acuerdo reconoce la relevancia del área interprovincial donde se desarrolla el caldenal, ubicada en la fracción más austral de la región fitogeográfica del Espinal. Se trata de uno de los cinco ambientes endémicos del país, caracterizado por un paisaje diverso que combina bosques nativos en distintos estados de conservación, áreas productivas, pastizales naturales, lagunas salobres y sectores en recuperación, lo que demanda una gestión integral y coordinada.
Desde el Gobierno de La Pampa destacaron que este tipo de acuerdos resulta clave para abordar problemáticas ambientales que trascienden los límites administrativos. El caldenal cumple funciones esenciales como la regulación hídrica, el almacenamiento de carbono, la provisión de forraje y el hábitat de numerosas especies de fauna nativa, pero al mismo tiempo enfrenta procesos de degradación que aumentan el riesgo de incendios y alteran su equilibrio ecológico.
En ese sentido, el convenio apunta a fortalecer el trabajo conjunto en el monitoreo de la biodiversidad, la restauración ecológica con material genético local, la producción de ejemplares de caldén, la certificación de buenas prácticas productivas y la articulación operativa entre equipos técnicos y guardaparques. También prevé la implementación de campañas de comunicación y educación ambiental para poner en valor este ecosistema.
La iniciativa promueve además la articulación con universidades, organismos científicos, productores rurales y gobiernos locales, con el objetivo de integrar la conservación ambiental con el desarrollo sostenible y el fortalecimiento de las comunidades que habitan la región.
Con una vigencia inicial de dos años, el acuerdo refuerza la construcción de una agenda ambiental regional basada en la cooperación interprovincial, la planificación a largo plazo y el compromiso compartido con la preservación del patrimonio natural, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las políticas de acción climática que impulsa La Pampa.