Hallan evidencia humana de hace 12 mil años en Uriburu

Un equipo de arqueólogos descubrió puntas de proyectil y cerámica en la laguna Ojo de Agua. Las piezas más antiguas corresponden a las primeras poblaciones que habitaron la región pampeana.

dPosta – La localidad pampeana de Uriburu se ha convertido en un punto de referencia clave para la arqueología regional, tras un descubrimiento que reescribe la cronología de la ocupación humana en la Pampa Húmeda. Un proyecto conjunto entre la Municipalidad local y el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Paleontológicas del Cuaternario Pampeano (Incuapa), dependiente de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (Unicen), confirmó la presencia de asentamientos de cazadores-recolectores con una antigüedad asombrosa.

El epicentro de este hallazgo es la laguna Ojo de Agua, donde el equipo de científicos logró recuperar valiosísima evidencia. Los objetos más impactantes son las puntas de proyectil que caracterizan a las poblaciones más antiguas de la región, con una datación estimada en 12.000 años. Estas herramientas líticas son cruciales para comprender la movilidad y las técnicas de caza de los primeros habitantes del territorio.

Junto a estas huellas primigenias, el equipo también encontró restos materiales más recientes, con una antigüedad de aproximadamente 3.000 años. Estas últimas piezas son de gran interés, ya que documentan la aparición de tecnologías transformadoras en la región pampeana, como el desarrollo del arco y la flecha, que revolucionó la caza, y la introducción de la cerámica, señalando posibles cambios en las formas de vida y el procesamiento de alimentos.

Las investigaciones, lideradas por los doctores Rafael Curtoni y Pablo Messineo, y con la activa participación de las estudiantes Jazmín Paonesa, Lourdes Fernández y Catalina Castellano, buscan no solo datar las ocupaciones, sino también evaluar el potencial de la laguna Ojo de Agua como un sitio de relevancia histórica sostenida. Los resultados iniciales han sido tan prometedores que los especialistas ya analizan futuras ampliaciones de los estudios en el área.

Un aspecto fundamental del proyecto ha sido el respeto y la colaboración con las comunidades originarias de La Pampa. Desde Incuapa se enfatizó el acompañamiento y el consentimiento de estas comunidades como un pilar ético y metodológico indispensable para el desarrollo de las investigaciones. En el marco de esta cooperación, los arqueólogos mantuvieron un fructífero encuentro con la Lonko de la Comunidad Rankulche, Rosa Moreno Mariqueo, junto a María y Nazareno Serraino, fortaleciendo el diálogo intercultural y el trabajo conjunto en la preservación y entendimiento del pasado ancestral del territorio.