dPosta – La conducción de la Unión de Trabajadores de la Educación de La Pampa (Utelpa) rechazó categóricamente un informe del Gobierno nacional que ubica a la provincia con el sueldo básico docente más alto del país. Desde el sindicato afirmaron que esta comparación es parcial y “no refleja el salario real” que perciben los trabajadores en sus bolsillos.
Advirtieron sobre el severo impacto de la inflación regional y el aumento del costo de vida en el poder adquisitivo de la docencia pampeana. A través de un documento, el gremio explicó que los ingresos se componen de básicos, sumas garantizadas y adicionales.
Según un relevamiento propio, existen provincias con mejores salarios tanto en el ingreso inicial como en la máxima antigüedad, donde un docente con trayectoria puede ganar menos que un colega ingresante de otra región.
Además, señalaron que las distancias y la baja competencia comercial encarecen el costo de vida local. Por último, repudiaron el Decreto 493/26 por fijar parámetros desiguales e inéditos en 20 años de paritarias, y exigieron respuestas concretas para la reunión del 19 de mayo.
El documento completo:
El costo de vida es uno, el salario no
Circula un dato que dice que La Pampa tiene uno de los salarios básicos docentes más altos del país. Es una conquista de la paritaria y de años de lucha colectiva, y no la vamos a minimizar. Pero el informe que circula compara salarios básicos, no salarios reales. En La Pampa, el ingreso docente se conforma de básico, sumas garantizadas, adicionales y otros componentes.
Comparar solo el básico es comparar una parte del sueldo, no el sueldo. Y aun tomando esa comparación parcial, el relevamiento salarial comparado que realizamos desde UTELPa la desmiente: hay provincias que superan a La Pampa tanto en el salario inicial como -y con mayor distancia- en la máxima antigüedad. Un docente pampeano con toda su trayectoria puede ganar menos que un colega de otra provincia que recién empieza.
Lo que importa, en definitiva, es cuánto alcanza ese salario para vivir acá. La Pampa tiene características estructurales que encarecen la vida: menor competencia de precios, mayores distancias, menor oferta de servicios. Los índices de inflación regional no reflejan esas particularidades, y el salario docente tampoco las compensa.
El mismo día en que se publicó el informe que nos ubicaba con el básico más alto del país, subió la nafta, se anunció la quita de subsidios al gas y se comprueba el menor nivel de consumo de carne vacuna en décadas. No es un detalle: es la foto real del contexto en que vivimos. La capacidad de compra se erosiona por dos vías al mismo tiempo -la insuficiencia del salario y el aumento sostenido del costo de vida- y eso se traduce in menor calidad de vida.
Más aún ante la reciente publicación del Decreto 493/26 que determina los aumentos de las remuneraciones al personal de la Administración Pública Provincial cuyos parámetros salariales establecidos confirman el trato desigual e injusto al personal docente, definiendo un parámetro de comparación diferenciado e inferior a $ 1.200.000 según los puestos de trabajo, algo inédito en 20 años de paritaria docente y 21 años de metodología única de mínimo garantido.
Por eso desde UTELPa decimos: no se trata solo de cifras. Se trata de voluntad política y de reconocimiento real a la docencia pampeana.
El IPC de abril en la región fue del 2,4%. En la primera reunión de paritaria, el Gobierno no presenta ninguna propuesta de recomposición salarial. Planteamos nuestras demandas y el martes 19 de mayo es la fecha en que exigimos una respuesta concreta. Esa respuesta tiene que incluir:
Devolución del día de paro.
- Incremento salarial por encima de la inflación, remunerativo y bonificable, para toda la escala, para mayo, junio y julio.
- Rectificación del inicial garantido: igual mínimo por igual trabajo.
- Corrección de cargos jerárquicos desfasados por aplicación del acuerdo paritario 198.
- Suma complementaria por conectividad.