dPosta – “Enero marcó un nuevo récord de mora bancaria en los últimos 16 años: alcanzó el 6,4% y superó el pico de febrero de 2020 (6,2%), en el final de la era macrista. Según los últimos datos difundidos por el Banco Central (BCRA), la deuda ya alcanza a una de cada diez familias, cuyos ingresos están cada vez más comprimidos para llegar a fin de mes.”
A comienzos de 2025, la proporción de créditos en situación irregular dentro de los hogares se ubicaba en 2,67%. Un año después, en enero de 2026, ese nivel escaló hasta 10,6% y así marcó un fuerte deterioro en la capacidad de pago de las familias.
El segmento de financiamiento a hogares mostró así un salto significativo en la morosidad. Según los últimos datos disponibles, la irregularidad en estos préstamos se multiplicó casi por cuatro en apenas doce meses, reflejando un empeoramiento acelerado en la situación financiera de las familias.
La mora total del crédito al sector privado alcanzó el 6,4% en enero. Esto implica un incremento de 0,8 puntos porcentuales respecto a diciembre y de 4,77 puntos frente al mismo mes del año anterior. La suba fue generalizada entre las distintas entidades, aunque el impacto fue más fuerte en los préstamos a familias, que crecieron 1,3 puntos en el mes.
Dentro de este universo, los préstamos personales registraron el nivel más elevado de irregularidad, con un 13,2% en enero, tras aumentar 2,2 puntos porcentuales en relación al mes previo. Las tarjetas de crédito también evidenciaron un salto importante, alcanzando el 11%, con una suba de 1,7 puntos. En tanto, los créditos prendarios llegaron al 6,3% (+0,5 p.p.) y los hipotecarios al 1,3%, con un incremento más moderado de 0,1 puntos.
En el caso del financiamiento a empresas, el deterioro fue más acotado. La mora se ubicó en 2,8% en enero, con una suba mensual de 0,3 puntos porcentuales. Sin embargo, en la comparación interanual también se observa un aumento relevante: creció dos puntos respecto al 0,77% registrado en enero de 2025.
La deuda de los hogares también crece fuera del sistema bancario
El endeudamiento de las familias también se expande por fuera del sistema bancario tradicional y muestra señales de mayor vulnerabilidad. Según un informe de la consultora 1816, los créditos otorgados por entidades no financieras registran niveles de morosidad considerablemente más altos. En estos casos, la tasa de irregularidad supera el 27%, lo que evidencia una mayor fragilidad en los segmentos donde predominan préstamos con condiciones más flexibles y costos más elevados.
Una de las claves de esta diferencia está en el costo del financiamiento. Si bien en los últimos meses se observó una leve reducción en las tasas, los préstamos personales continúan operando con niveles reales muy altos. De acuerdo con el relevamiento, en febrero la tasa efectiva anual real promedio fue del 40% en bancos, mientras que en entidades no financieros habría alcanzado cerca del 150%.
El incremento de la mora responde a una combinación de factores. Por un lado, la caída del poder adquisitivo de los salarios; por otro, el creciente peso del endeudamiento y el encarecimiento del crédito, que dificultan el cumplimiento de las obligaciones.
A esto se suma que muchos préstamos personales se pactan a tasa fija y con plazos promedio de unos 2,5 años, lo que obliga a las familias a sostener cuotas definidas en contextos económicos muy distintos. Así, la combinación de ingresos deteriorados, deuda acumulada y financiamiento caro configura un escenario cada vez más complejo, donde crece la cantidad de familias que tienen problemas para mantenerse al día con sus pagos.
Fuente: El Destape