Tragedia en Ruta 3: un árbitro de Santa Rosa murió en un vuelco

La comitiva regresaba de dirigir en el Torneo Regional cuando la camioneta despistó cerca de Caleta Olivia. Emanuel Leguizamón perdió la vida y sus tres compañeros sufrieron heridas de diversa gravedad.

dPosta – El ambiente deportivo de Santa Rosa y de toda la provincia de La Pampa se encuentra sumido en un profundo luto tras confirmarse una noticia devastadora durante las últimas horas del domingo. Cuatro árbitros pertenecientes a la Liga Cultural, que habían viajado con la ilusión y el profesionalismo de impartir justicia en una de las semifinales del Torneo Regional Federal Amateur, protagonizaron un catastrófico accidente automovilístico en el sur del país. Como consecuencia del siniestro, se confirmó el fallecimiento de Emanuel Leguizamón, un joven y integrante del arbitraje local.

La delegación estaba encabezada por el juez principal Cristian Rubiano. Lo acompañaban en esta travesía deportiva los asistentes Diego Pereyra y Yasu Muñoz, junto a Leguizamón, quien en esta oportunidad desempeñaba el rol de cuarto árbitro. El equipo regresaba hacia sus hogares tras haber dirigido el intenso duelo entre Boxing Club de Río Gallegos y La Amistad de Cipolletti, un compromiso de alta exigencia que los había llevado a recorrer miles de kilómetros por las rutas patagónicas.

El siniestro se produjo sobre la Ruta Nacional N° 3, en un sector conocido por su complejidad geográfica cerca de la localidad de Fitz Roy, antes de llegar a Caleta Olivia. Según los primeros informes periciales, la camioneta en la que se trasladaban los cuatro colegiados perdió el control en una zona de pendientes pronunciadas, lo que derivó en un vuelco violento y sucesivo que dejó el vehículo prácticamente irreconocible. La magnitud del impacto fue tal que Emanuel Leguizamón perdió la vida de manera instantánea en el lugar, mientras que sus colegas debieron ser rescatados y trasladados de urgencia al Hospital Zonal de Caleta Olivia.

El relato de un testigo directo

Diego Díaz, un vecino de Río Gallegos que viajaba por la misma ruta con destino a Buenos Aires, fue uno de los primeros en encontrarse con la escena dantesca y no dudó en detenerse para intentar socorrer a las víctimas. “Fue en la primera bajada pronunciada de Fitz Roy yendo hacia el norte”, relató con la voz entrecortada en diálogo con medios locales. Su descripción del estado de la camioneta fue contundente: estimó que el rodado recorrió unos 200 metros dando tumbos antes de detenerse, quedando “destruida completamente”.

Al llegar al lugar alrededor del mediodía, Díaz y sus compañeros de viaje se encontraron con una situación desesperante. “Ayudamos en lo que pudimos y lo primero que hicimos fue tapar al chico que ya estaba fallecido”, explicó con crudeza, refiriéndose a Leguizamón. El testigo detalló que, a pesar del impacto, tres de los ocupantes estaban conscientes pero atrapados por el shock y las heridas. “Hablamos con ellos todo el tiempo para que no perdieran el conocimiento. Uno de ellos, que creo que es Cristian (Rubiano), tenía una pierna muy comprometida, una fractura evidente”, señaló el testigo, remarcando la valentía de los sobrevivientes en medio del dolor.

Condiciones de la ruta e hipótesis del accidente

Uno de los puntos que genera mayor asombro es que, al momento del accidente, las condiciones climáticas en ese tramo de la Ruta 3 no parecían ser un factor determinante. “Estaba linda la ruta, se veía bien y no había viento a esa hora”, afirmó Díaz, descartando las ráfagas que suelen azotar la región santacruceña. Esta observación refuerza la hipótesis de que la mecánica del accidente pudo estar ligada a una pérdida de control en la bajada, quizás por la fatiga acumulada del viaje o la peligrosidad intrínseca de ese sector de la calzada. “Indudablemente perdió el control; para mí pasó de largo en la curva”, arriesgó el testigo basándose en las huellas dejadas sobre el asfalto.

Un vacío irreparable en el arbitraje pampeano

La noticia de la muerte de Emanuel Leguizamón y las heridas sufridas por Rubiano, Pereyra y Muñoz ha generado una ola de solidaridad y dolor en las redes sociales y en los clubes de La Pampa. Leguizamón era considerado no solo un árbitro con proyección, sino una persona muy querida por sus pares y por los jugadores de la liga local.

El Consejo Federal de la AFA y diversos entes deportivos han expresado sus condolencias, mientras se aguardan partes médicos oficiales sobre la evolución de los tres sobrevivientes, quienes permanecen bajo estricta observación médica en Santa Cruz, lejos de sus familias pero acompañados por la oración de toda una comunidad que espera su pronto regreso.