La política y el hijo

Un veterano de guerra, y el hijo de otro, fueron las dos voces que completaron los discursos del acto central en Pico. Dos miradas de una fecha sensible para todos los argentinos.

dPosta – El veterano Jorge Montero y el joven, Agustín Pellitero, expusieron en el acto de hoy sus reflexiones por el Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas. Montero expuso diferencias que separan a los 19 ex combatientes piquenses y se enfocó en el homenaje de los que están y los que quedaron en las islas. El hijo de Alejandro Pellitero habló del colonialismo de hoy, de dirigentes genuflexos y depositó su esperanza en la juventud.

Jorge Montero, primer presidente del Centro de Veteranos de General Pico, rindió homenaje a los 643 argentinos que murieron durante el conflicto de 1982 y reflexionó sobre las secuelas que aún enfrentan muchos de sus compañeros.

“Hoy nos reunimos nuevamente para rendir homenaje a los verdaderos héroes de esta historia, 643 hombres que dieron su vida por la patria, que ofrendaron su vida para que muchos de nosotros hoy estemos aquí y en cada rincón de nuestro país honremos sus memorias”.

En esa línea, dejó sentada la diferencias que alejaron a la mayor parte de los ex combatientes piquenses de la Asociación “Alberto Amesgaray” para reagruparse en el Centro de Veteranos de Pico. “No hagamos de esta fecha un acto político, no es el momento ni el lugar”, reclamó Montero. señaló.

Y agregó “ellos, al igual que todos nosotros, defendemos una sola bandera, que es la que flamea en ese mástil. Nosotros, los veteranos de guerra, somos los responsables de que esa fecha sea especial. Ellos se lo merecen”.

Con dolor, también recordó a quienes regresaron y enfrentaron otras batallas: “Para muchos de los que regresaron hoy, el campo de batalla sigue siendo la vida misma. Y muy crueles son los números: más de 500 suicidios y muchos más fallecidos por afecciones que tienen que ver con secuelas de la guerra. De eso también nos tenemos que preocupar”.

Finalmente, agradeció el acompañamiento de las escuelas y docentes: “Nuestro homenaje va a seguir siendo siempre el mismo: con humildad, con respeto, con mucha responsabilidad, porque ellos se lo merecen. Honor y gloria a los caídos. ¡Viva la patria!”.

El hijo

Agustín Pellitero, hijo del veterano de Malvinas, Alejandro Pellitero, recordó que “desde que tuve conciencia vi a estos hombres cicatrizar sus heridas mientras nos enseñaban las experiencias de la guerra y su implicancia en el presente. Sigo sorprendiéndome de la entereza y gallardía con la que enfrentaron la historia”.

Y apuntó en ese sentido “entregar su vida por la patria y resistir la marginación social de la posguerra da muestra de su carácter. Estoy profundamente convencido de que tenemos una deuda perpetua con ellos, que es recordarlos eternamente”.

Denunció luego que “hoy el colonialismo británico nos sigue azotando, pero desde el mercado, con alumnos locales que ofician de promotores del subdesarrollo crónico. Recuperar las Malvinas no es una expresión chauvinista, es la obligación que nos invoca para completar nuestro proyecto de independencia inconcluso”.

Y confió en que “contamos con una usina de poder incalculable: los jóvenes. Es la irrupción de las nuevas generaciones en la malvinización lo que la blindará de dirigentes genuflexos y testaferros de los buitres. Cada joven argentino comprometido con esta causa nacional es un paso más cerca de recuperar las islas. Porque Malvinas es pasado, es presente y sobre todo el futuro”.