dPosta – La Asociación Bancaria inició este martes un plan de lucha nacional en todas las sucursales del Banco Santander, incluyendo las de Santa Rosa y la ubicada en calles 13 y 20 de General Pico, donde ya se registraron intentos de desvinculación de empleados. La medida de fuerza, que incluye la interrupción de la atención al público durante las dos últimas horas de cada jornada, rechaza la política de ajuste que la entidad financiera impulsa.
Raúl Ibáñez, secretario general de La Bancaria en La Pampa, explicó que esta acción es el inicio de un plan resuelto en el último congreso gremial de junio. Entre los principales reclamos se encuentran los despidos sin causa, las “invitaciones a desvincularse” que el gremio considera “despidos encubiertos”, y el incumplimiento de normativas laborales como la jornada y la correcta liquidación de horas extras.
Ibáñez denunció que esta intención del banco no es nueva, recordando intentos previos de cierre de sucursales frenados por el Banco Central. Sin embargo, advirtió que con el actual gobierno nacional, el Santander “se sienten con vía libre para cometer este tipo de atropellos, amparados por un Ministerio de Trabajo que no existe”.
El dirigente sindical señaló que el plan de desvinculación es parte de una estrategia mundial del banco. Además, alertó sobre la tercerización de operaciones a través de Mercado Pago, lo que el gremio interpreta como una maniobra para achicar su operativa y avanzar hacia futuros cierres de sucursales, poniendo en riesgo al menos 20 puestos de trabajo a corto plazo.
La protesta continuará la próxima semana y culminará con una movilización a la Embajada de España el 17 de julio para visibilizar el conflicto.