dPosta – La policía de Victorica localizó y rescató a una mujer y a sus dos nietos, de 9 y 11 años, que el domingo por la tarde se habían extraviado en un predio rural de Carro Quemado. La clave fue un último envío de geolocalización del teléfono celular de la señora.
La abuela y los dos menores de edad quedaron atrapados en el espeso monte del predio “El Mangrullo”, tras desorientarse mientras realizaban una actividad en el campo. Lo que comenzó como un paseo se convirtió rápidamente en una desesperante situación de extravío.
La clave que desató el operativo de búsqueda y, finalmente, permitió el rescate, fue una llamada telefónica. Cerca de las 18:20 horas del domingo, la mujer logró comunicarse con la Comisaría Departamental de Victorica. En su breve comunicación, alcanzó a dar detalles vitales: informó que estaba con sus nietos, de 9 y 11 años, y advirtió que su teléfono celular estaba a punto de quedarse sin batería. También indicó que su esposo los esperaba sobre un camino de tierra cercano a la estancia rural Pohitahue, conocido como “El Toro”.
De inmediato, la Coordinación Área Zona Oeste UR-I puso en marcha un vasto operativo de rastrillaje, integrando personal de la Patrulla Rural, del Destacamento de Carro Quemado y del Puesto Caminero El Durazno. Los efectivos se entrevistaron con el esposo, quien confirmó la situación de extrema preocupación, ya que la familia había ingresado al monte alrededor de las 15:00 y no regresaba.
El éxito del rescate dependió de la tecnología: aprovechando un efímero momento de señal en una loma, el personal policial, con gran pericia, guió a la mujer para que pudiera enviar su ubicación exacta por GPS antes de que el celular se apagara definitivamente. Con esta información vital, los efectivos ingresaron a pie al monte.
La angustia colectiva finalizó a las 19:45 horas. El equipo de búsqueda logró dar con la abuela y sus nietos a unos 1000 metros del camino. Si bien se encontraban cansados y asustados, su estado general era bueno. Según relataron, al intentar regresar, la densidad del monte los llevó a adentrarse aún más en la zona. Los tres fueron trasladados al hospital Luisa P. de Pistarini para un control de rutina, donde el personal médico confirmó su perfecto estado de salud, cerrando el episodio con un enorme alivio para la comunidad.