dPosta – La intendenta de General Pico, Fernanda Alonso, asistió a la Legislatura provincial para impulsar el desarchivo de un proyecto de ley que busca declarar de interés público y proteger el Vivero Williamson, un histórico predio de cuatro hectáreas considerado el “pulmón verde” en el corazón de la ciudad de General Pico.
Se trata de un nuevo intento por conservar el legado del reconocido ingeniero agrónomo Juan Williamson, quien convirtió un médano en un bosque con cientos de especies de incalculable valor científico y patrimonial para la ciudad.
Fallecido en 1976, el lugar pasó a manos de su familia y el paso del tiempo y de mantenimiento hicieron lo suyo, hasta que se instaló la idea de una posible venta. Allí comenzó, hace más de 15 años, un largo proceso por proteger y conservar para la comunidad ese espacio, pero casi todos los intentos chocaron con los intereses de varios herederos, con quienes el Estado hasta el momento no logró unificar un criterio.
Desde distintas funciones, la actual jefa comunal piquense fue protagonista de gran parte de ese camino y este lunes se presentó en Diputados con un nieto del hacedor del vivero, Daniel Williamson.

Antecedentes
Alonso hizo un detallado informe ante un plenario de comisiones, destacando el alto valor ambiental, histórico y simbólico del vivero, para recordar luego las acciones que el municipio ha tomado a lo largo de los años para preservar el predio, que actualmente se encuentra en estado de abandono.
En ese sentido, mencionó que como diputada provincial en 2012 presentó un proyecto para declarar el espacio como área protegida, aunque no prosperó. Previamente, como concejal, recordó que “impulsé una ordenanza para impedir el avance de desarrollos inmobiliarios, garantizando la protección del espacio tal como se encuentra hoy”.
Advertencia
Por otra parte, Alonso señaló ante las Comisiones de Hacienda y Presupuesto y Ecología y Ambiente Humano, que la falta de mantenimiento pone en peligro “especies únicas, invernaderos y estanques”.
Y remarcó que, a pesar de los intentos previos (incluida una ley de expropiación durante la gestión de Carlos Verna que no se concretó por la falta de acuerdo con los herederos), la misión del municipio es “preservar y conservar la biodiversidad, el patrimonio y la historia” del vivero.
A su turno, Daniel Williamson expresó su voluntad de salvar el lugar. “Yo vengo porque quiero salvar algo que hizo un pionero. Quisiera que el predio quede como un bien para el pueblo y para la provincia”, afirmó, admitiendo que la falta de consenso entre los herederos ha impedido una solución.

Legisladores
Los legisladores que participaron del plenario plantearon algunas cuestiones sobre el proyecto. Noelia Viara consultó si el predio ya tiene tasación. “Sí, hay una tasación realizada, que seguramente habría que actualizarla”, respondió Alonso.
Federico Ortíz, por su parte, señaló la importancia de establecer con precisión el objeto y el sujeto de la expropiación, a fin de evitar futuras controversias jurídicas. “Es fundamental determinar de manera explícita quién será el sujeto expropiante, ya que puede tratarse tanto de la Provincia como del Municipio”. Y detalló que esta definición incidirá directamente en la titularidad del inmueble y en su posterior administración.
Por su parte, Julián Aguilar celebró la iniciativa de la intendenta. “Conozco a Fernanda, sé de su gestión y de su impronta, y entiendo que estamos frente a una oportunidad real de salvar un patrimonio muy querido por los piquenses”, sostuvo el radical. Y anticipó la alegría que sentirán los vecinos el día que el vivero “esté en manos del Estado”.