dPosta – Según el informe anual del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación, la provincia de La Pampa registró en el año 2024 la menor tasa de robos y tentativas de robos del país. Con 1.208 denuncias registradas a lo largo del año, la provincia alcanzó una tasa de 326,4 hechos cada 100 mil habitantes, el índice más bajo entre las 24 jurisdicciones argentinas.
El informe ubica a Buenos Aires, CABA y Córdoba como las tres jurisdicciones con mayor cantidad de delitos y las tres concentran el 55% de los hechos en el país. En el otro extremo de la estaística se encuentran Tierra del Fuego (516), La Pampa (1.208) y La Rioja (1.887).
Vale aclarar que los especialistas señalan que el número absoluto no refleja por sí solo el nivel de inseguridad en una jurisdicción, ya que debe ser analizado en relación con su población.
En ese sentido, el ranking por tasa de robos coloca a CABA al tope, con 2.232,3 hechos cada 100 mil habitantes. Le siguen Córdoba (1.741,1), Mendoza (1.511,1), San Juan (1.489,2) y Neuquén (1.355,8). La provincia de Buenos Aires, pese a concentrar el mayor volumen de delitos, presenta una tasa de 686,1, por debajo del promedio nacional, que fue de 905,8. Mientras que La Pampa en esa línea ratifica su condición de una de las provincias más seguras.
¿Por qué?
En diálogo de dPosta, el fiscal general Armando Agüero adjudicó la estadística favorable al cambio del sistema procesal, implementado en la provincia en el año 2011 y que se complementó con la reforma integral del Código Procesal Penal en el 2020, con la introducción de nuevos mecanismos como los juicios abreviados, la suspensión del juicio a prueba, los plazos razonables del proceso, la conversión de la acción y el procedimiento intermedio, entre otras.
Agüero recordó en ese sentido que “hace unos 15 años en la provincia teníamos 40 o 50 personas alojadas en Comisarías cumpliendo con prisión preventiva en la zona norte y, hoy, tenemos 120 detenidos”. Y aseguró que “eso responde al cambio del sistema procesal, que aceleró las investigaciones, hizo que metiéramos presa a mucha gente y eso hizo que tuviéramos hoy una disminución en la tasa de delitos contra la propiedad”.
Por otra parte, el fiscal general observó también “esto también se vio reflejado con los delitos sexuales y de violencia familiar, porque el delincuente violento que roba también es violento en su casa, y termina condenado o preso porque la mujer lo denunció. Muchas veces no pudimos esclarecer un hecho de delito contra la propiedad, no pudimos detener al ladrón, pero nos enteramos que a los tres meses quedó detenido porque le pegó a la señora. Terminás sacando de la calle a un delincuente de propiedad por hecho de violencia familiar, y eso ha pasado también en el país”.

Hechos aislados
Y ratificó “hace 10 años atrás teníamos muchos arrebatos en el centro, teníamos robos con armas en farmacias, despensas, comercios, y eso no lo ves más, o le ves aisladamente como pasó hace unos días con este matrimonio mayor. Algo parecido sucede con los homicidios, en los últimos seis o siete años la tasa de homicidios en La Pampa ha caído un montón y, cuando tenés un hecho criminal, está vinculado a una cuestión de violencia de género, rara vez tienen que ver con hechos entre hombres”.
Por último, Agüero descartó que la situación económica incida directamente en la estadística de robos. “Yo creo que no, no está íntimamente relacionado. El que no tiene voluntad de delinquir, hoy no lo va hacer porque no tiene trabajo”, consideró. Aunque admitió que “sí vas a ver hechos aislados como el robo de una garrafa, el robo de algún alimento en una despensa, en los lugares rurales podés encontrar un auto con un animal en el asiento trasero, pero no vemos que la tasa crezca por la situación económica”, cerró el fiscal.