dPosta – Una situación de extrema tensión y violencia se desató este martes en la guardia del Hospital Gobernador Centeno, requiriendo la rápida intervención policial para evitar una tragedia. Un familiar de un paciente, en aparente estado alterado, agredió y amenazó con un destornillador al personal médico, evidenciando una vez más el peligro al que se expone el equipo de salud en su lugar de trabajo.
El incidente ocurrió al mediodía, cuando el sujeto ingresó a la guardia visiblemente agitado, amenazando con un elemento punzante a médicos y enfermeros, y con la intención de autolesionarse. Los momentos de pánico pusieron en riesgo no solo al equipo sanitario, sino también a los pacientes que esperaban ser atendidos en una zona tan vulnerable del hospital.
La rápida respuesta de un oficial del Grupo Especial, junto a otro uniformado hermano del agresor, fue clave para contener la situación. Los dos integrantes de la fuerza que desempeñaban tareas de vigilancia en la zona lograron reducir al hombre y secuestrarle el destornillador que utilizó para amenazar.
Tras ser controlado, el hombre fue trasladado a la Comisaría Tercera. Sin embargo, su estado de alteración por el aparente consumo de sustancias psicoactivas obligó a su derivación nuevamente al hospital para recibir asistencia médica. Una vez dado de alta, fue llevado otra vez a la sede policial, donde el fiscal Juan Pellegrino ordenó que fuera notificado en libertad y se le inició una causa judicial.
Este grave hecho refuerza el reclamo del personal de salud de General Pico, quienes han denunciado la creciente violencia en los espacios sanitarios que, en espacios como la Guardia del Centeno, afectan también a los pacientes que allí esperan o están siendo atendidos.