dPosta – La capital provincial fue testigo este jueves de un episodio político que el gobernador Sergio Ziliotto no dudó en calificar como un “ensayo de lo que sería un gobierno libertario” en territorio pampeano. La jornada, marcada por una multitudinaria y pacífica manifestación, escaló en la Legislatura provincial donde voces de la oposición, ante un “inventado escenario de amenazas”, reclamaron la intervención de fuerzas federales, un pedido que el mandatario tildó de “predilecto” de este modelo político.
La manifestación, que congregó a más de 1.500 personas de 25 de Mayo y la región, fue organizada por el Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, y contó con el respaldo de la intendencia de 25 de Mayo. El objetivo era claro: presionar a los legisladores para que aprueben un proyecto de ley que autorice al Ejecutivo provincial a licitar el área hidrocarburífera El Medanito. El peronismo, que cuenta con el apoyo de cuatro diputados del PRO, necesita un voto más para aprobar la ley, que propone establecer regalías móviles de entre el 15% y el 20%, una condición inédita en la provincia. La falta de ese voto ha generado una tensión palpable que se desbordó en la sesión.
La reacción del gobernador
Ziliotto utilizó sus redes sociales para dar un mensaje contundente y directo. “Hoy no fue un día más en La Pampa”, inició su escrito. “Vivimos un ensayo de lo que sería un gobierno libertario en nuestra provincia y su accionar predilecto: ajuste y represión”. El gobernador apuntó a “voceros del modelo nacional” y a “socios libertarios locales en la legislatura”, señalándolos como los responsables de buscar “instalar un caos propicio para proponer una de sus acciones predilectas: la represión contra un reclamo popular”.
La “excusa”, según Ziliotto, fue “un inventado escenario de amenazas, de patotas y de disparos que nunca existieron”. El mandatario se refirió así a los dichos del funcionario nacional Martín Matzkin y, de manera más directa, a los reclamos de los diputados Hipólito Altolaguirre (UCR) y Celeste Rivas (PRO) durante la sesión legislativa. El gobernador sostuvo que esta actitud está “en línea con el manual libertario” que identifica a los ciudadanos que reclaman como “enemigos” y busca reprimirlos, especialmente cuando estos reclamos se vinculan a la defensa del “derecho básico de trabajar”.
Petardos y pedido de represión
El momento de máxima tensión en la sesión se vivió cuando una serie de petardos detonó en el exterior de la Legislatura. La confusión fue instantánea y desató una reacción desmedida en algunos legisladores de la oposición. El diputado radical Hipólito Altolaguirre tomó la palabra y, sin corroborar los hechos, afirmó que “se están escuchando balas de goma, golpes de impacto”. Con un tono de dramatismo, le pidió a la presidenta de la Cámara, Alicia Mayoral, que informara sobre la situación. Lo que el legislador ignoraba era que los policías que custodiaban el lugar no portaban armas de ese tipo, ni siquiera las escopetas “Itaka” que se usan para dispersar manifestaciones.
Inmediatamente después, la diputada Celeste Rivas tomó el micrófono y subió la apuesta. “Yo voy a decir públicamente, aprovechando que estamos en sesión todavía, que si a nosotros nos llega a pasar algo… van a ser responsables de esta situación”, lanzó en un tono de amenaza. Su pedido fue aún más explícito: “Y si es necesario, vamos a pedir la intervención de las Fuerzas de Seguridad Nacionales para que vengan a custodiar lo que este Ministerio (de Seguridad provincial) no puede hacer”. La frase de Rivas se convirtió en el punto álgido de la polémica, al ser el ejemplo más claro de la “actitud colaboracionista” que denunció el gobernador.
Protesta pacífica
En contraste con las acusaciones de caos, la realidad en la calle fue otra. “Asistimos a una manifestación tan numerosa como pacífica y respetuosa”, destacó Ziliotto. El mandatario subrayó que los manifestantes se comportaron “a pesar de que sólo recibieran respuestas negativas e indiferencia de parte de un sector de la oposición legislativa”.
El sistema de seguridad pública provincial, añadió, “garantizó sin problemas el derecho a movilizarse y a reclamar libremente y protegió a quienes tienen responsabilidades institucionales”.
Ziliotto cerró su mensaje afirmando que en La Pampa se buscó “generar una realidad distinta” que no se logró. “Básicamente porque en La Pampa y con este gobierno provincial nunca regirán recetas de ajuste y represión. A ello, como siempre, opondremos un modelo de producción y trabajo, de paz y respeto como bases de desarrollo social y de convivencia democrática”, sentenció.
Foto: El Diario