dPosta – El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, se mostró el miércoles por la noche en un medio nacional y allí afirmó que “los gobernadores estamos unidos en defensa propia. Nos unió la necesidad”. En una entrevista con C5N, el mandatario no solo lanzó críticas al gobierno de Javier Milei, sino que también envió un contundente mensaje interno al peronismo, instando a sus dirigentes a comprender que “el enemigo no está adentro”.
Ziliotto desgranó definiciones de fuerte contenido político e ideológico, destacando su propuesta de debatir la coparticipación federal. “Aceptamos discutir la coparticipación. Queremos volver al 1 de enero de 1988, cuando las provincias teníamos el 58% y la Nación el 42%”, sostuvo, marcando un límite innegociable: “Se puede acordar, pero el límite es La Pampa”. Además, enfatizó la urgencia de dejar atrás el actual “modelo financiero” para avanzar hacia un “modelo de producción” que beneficie al país.
El rol del Estado
El gobernador pampeano subrayó la importancia del Estado en el desarrollo provincial: “En las provincias no hay bienestar sin el Estado. Y el nivel de vida depende de la existencia de la clase media”. En esa línea, defendió un rol activo del Estado como facilitador para que el sector privado pueda crecer y producir, brindándole las herramientas necesarias.
Al referirse al sector agropecuario, Ziliotto fue crítico con la situación actual. “Las bases ven una decepción. No sé si la dirigencia. Hay una tormenta perfecta. Este país no puede salir sin producción”, sentenció. Con un dejo de ironía, recordó: “Medio en broma y medio en serio, siempre les digo que al campo nunca le fue tan bien como con los gobiernos peronistas”, aunque reconoció que los precios internacionales actuales afectan la rentabilidad del sector, insistiendo en la necesidad de generar condiciones internas para su crecimiento.
Gobierno Nacional
Ziliotto volvió a cuestionar duramente el manejo del federalismo por parte del Ejecutivo nacional. “No se puede gobernar un país con las provincias enfrente. Tiene que haber un trabajo articulado. Tiene que haber un trabajo en conjunto”, afirmó, destacando la falta de diálogo y coordinación.
Pese a lo que describió como “destrato”, el gobernador pampeano aseguró que, cuando hubo una propuesta conjunta, los gobernadores buscaron al Gobierno. “Eso es solo una parte de lo que perdimos”, indicó, y cuantificó el impacto fiscal en las provincias: “Perdimos el 75,8% de la coparticipación que teníamos. La recaudación mejoró respecto a 2024, pero está por lo menos un 10% debajo de 2023, por la falta de actividad económica”. Con tono mordaz, concluyó: “Qué bien estábamos cuando estábamos mal”.
Entre los reclamos concretos, Ziliotto mencionó la solicitud de traspaso de “600 kilómetros de rutas” desde enero para su mantenimiento, no solo por seguridad sino también por logística, en referencia al conflicto por la disolución de Vialidad Nacional. También señaló demandas por los ATN (Aportes del Tesoro Nacional) no distribuidos. “A otras provincias les afecta más, pero nosotros disfrutamos del orden fiscal, lo que nos da independencia política”, remarcó.
Peronismo
En cuanto al proceso de reorganización del peronismo, Ziliotto fue categórico: “Muchos tienen que entender que el enemigo no está adentro”. Subrayó la autonomía de los mandatarios provinciales: “Los gobernadores no tenemos dueño. Y lo bueno es que todos valemos uno”.
De cara a una eventual reconfiguración del espacio, el gobernador sostuvo que el peronismo “primero tiene que acordar un programa político y económico. Después vienen los nombres”. Afirmó que la ciudadanía “ya sabe que es con el peronismo que puede recuperar derechos”.
Finalmente, destacó la unidad lograda entre los mandatarios provinciales: “Firmamos un documento que hace cuatro meses era impensado. Respeto las diferencias ideológicas y las necesidades electorales, pero hemos dado un paso importante”. Concluyó que “somos 24 con diferentes ideas y necesidades. No hay un país que pueda desarrollarse si no se desarrollan las provincias”, y expresó la tranquilidad de haber ofrecido una “salida conjunta” al Gobierno, que además enviaría “una buena señal a los mercados”.