dPosta – El desinterés que demostró el gobierno de Javier Milei para la prevención contra el VIH y otras enfermedades de transmisión sexual, como el sífilis, fue creciendo a la par que aumentaban los contagios de ETS. Durante todo 2025 no se compraron directamente preservativos y se entregaron 832 unidades, pero ya en 2024 los registros oficiales dieron cuenta del promedio de entrega de profilácticos mensual más bajo en 17 años. En el Presupuesto de 2026 intentaron recomponer la situación, luego de que crecieran un 20,5% los casos de sífilis en todo el país, aunque las organizaciones de pacientes aseguran que esta reacción tardía es insuficiente para controlar los contagios.
De los casi 4 millones de profilácticos que se distribuían por mes en 2010, el año pasado esa cifra se ubicó en apenas 209.328 durante la gestión mileísta, en línea con el brutal ajuste en el área. Basta ver las cifras oficiales para verificarlo. En el Boletín N°41 de Respuesta al VIH y las ITS en la Argentina de diciembre de 2024, el Gobierno afirmó que la distribución de preservativos peneanos se concretó en “todas las jurisdicciones del país” y que “todas las personas pueden acceder a los preservativos y geles lubricantes a través de la entrega en mano”. Sin embargo, al ver la letra chica, se desprende que el recorte en la provisión fue brutal.
“Lo del 2024 fue terrorífico y ahí uno podría pensar en el aumento desmedido que hay de la sífilis. El problema es que hubo una compra que nunca se resolvió y lo único que distribuyeron fueron 2 millones que les quedaron de remanentes con las compras de 2023”, alertó en diálogo con El Destape José Di Bello, presidente de la Fundación Grupo Efecto Positivo (GEP). Es el mayor retroceso en 17 años y los datos de 2025 tampoco son alentadores. 0 pesos destinó el Gobierno a la provisión de profilácticos, de acuerdo a un informe del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género, en base a datos oficiales.
En la antesala del Día Internacional de la Respuesta al VIH y el Sida, y a la espera del nuevo Boletín, Fundación Huésped denunció que este año hubo faltantes de preservativos en todo el país porque “durante el 2025 no se registraron compras de preservativos”, por lo cual al tercer trimestre sólo se distribuyeron 832 unidades. “El proyecto prevé una recuperación abrupta en 2026, pero sin asegurar continuidad ni ejecución real, y con números aún por debajo de lo estipulado en el presupuesto 2023”, subrayan por otro lado. Al menos 30 organizaciones de pacientes, en pie de lucha desde que el Gobierno empezó a desmembrar la Dirección de VIH, ITS, Hepatitis virales y Tuberculosis, advirtieron en la última asamblea que “detrás de una planilla de excel del Gobierno” están ellos, que padecen “el desguace de la política sanitaria nacional y el abandono de los compromisos asumidos en la Ley 27.675”.
Tampoco hubo campañas específicas ni test masivos. “En relación al diagnóstico de VIH, en 2023 se distribuyeron 1.120.380 test, mientras que para 2026 se prevén 581.000. Esto implica una reducción del 49,3% respecto de 2023”, advirtió Fundación Huésped, que remarcó: “Este año, a nivel nacional, el Estado no destinó ni ejecutó presupuesto para la prevención del VIH. Mientras que en 2023 se distribuyeron 275.565 folletos, en 2025 fueron 0”.
“Milei nos sube la carga viral”
Las comunidades que históricamente sostuvieron la respuesta al VIH tuvieron que volver a alzar la voz contra el ajuste que está impactando de lleno en su vida. “Sin presupuesto no hay respuesta al VIH. Milei nos sube la carga viral”, advirtieron en un comunicado 30 organizaciones en la previa del 1 de diciembre. Allí detallaron al menos 12 puntos críticos, para concluir: “La salud de las personas con VIH se deteriora, no por el virus, sino por el abandono. Enfermamos y morimos por causas evitables: por no tener acceso a una alimentación adecuada, a un techo digno, a condiciones básicas de vida. La pobreza, la exclusión y el ajuste también matan. No aceptamos retrocesos. No permitiremos que borren nuestras historias ni que destruyan lo que construimos colectivamente”.
Entre los 12 puntos que guían la convocatoria de la nueva Asamblea Popular Federal, que realizarán el 1° de diciembre, incluyen “La falta de insumos esenciales en todo el país: desde preservativos y reactivos, hasta antirretrovirales y medicamentos para enfermedades oportunistas”, “La incertidumbre sobre la continuidad del acceso a PrEP y PEP en 2026” y “La amenaza concreta que representa el Presupuesto 2026: sin financiamiento no hay política pública, no hay prevención, no hay tratamientos, no hay vida digna”, entre otros.
Frente a las críticas de las organizaciones, desde el Ministerio de Salud aseguraron a El Destape que durante 2024 “un total de 70.000 personas recibieron tratamiento antirretroviral provisto por el sector público de salud” y “se suministraron 13.330 tratamientos para tuberculosis (TBC) en el ámbito del sistema público”. “El presupuesto 2026 garantiza la cobertura integral de las acciones de tratamiento, diagnóstico y prevención correspondientes al Programa 22, incluyendo tanto a las personas que actualmente se encuentran en tratamiento como a la proyección de nuevos tratamientos correspondientes a VIH, TBC, Hepatitis virales, otras ITS y Lepra”, dicen respecto al incremento del presupuesto estipulado para el año que viene, “que asciende a $62.087.201.568, manteniendo la estrategia orientada a optimizar los recursos destinados al cumplimiento de las acciones planificadas para el próximo período y consolidando la mejora de la respuesta nacional al VIH, ITS, Hepatitis Virales, Tuberculosis y Lepra”.
El próximo boletín para conocer las vías de acción y la situación del estado de la enfermedad se publicaría la semana próxima. No se sabrá, sin embargo, cuánto se destinará a la provisión de preservativos ni cuánto, por ejemplo, invertirá el Estado en PREP (Profilaxis Preexposición) o PEP (Profilaxis Posexposición) ni tampoco qué partidas corresponderán a bastecer de stock de antirretrovirales para tratamientos a largo plazo.
“La compra de preservativos no es una estrategia eficaz, tiene que venir acompañada con las otras estrategias de prevención combinada y con la garantía de que lleguen a la gente en dispositivos de salud y en otros espacios en dónde se circula, que haya personal capacitado y que el insumo se entregue con toda la información necesaria. Es decir, el problema es la falta de claridad en la política publica y esa es la mayor preocupación”, alertó a este medio Mar Lucas, la Directora de Gestión Institucional de Fundación Huésped.