dPosta – El Senado nacional inició este jueves una sesión clave para el Gobierno, que logró reunir el quórum necesario con el aporte de legisladores dialoguistas y quedó en condiciones de avanzar con dos cambios impulsados por el oficialismo: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la modificación del régimen de Zona Fría, una medida que impactaría directamente sobre los usuarios de gas de La Pampa.
El inicio del debate estuvo marcado por las negociaciones contrarreloj y por la incertidumbre sobre la cantidad de votos disponibles para aprobar las iniciativas. En ese escenario, dos senadores que terminaron siendo determinantes para que la sesión comenzara fueron la neuquina Julieta Corroza, vinculada al gobernador Rolando Figueroa, y el radical pampeano Daniel Kroneberger.
La presencia de ambos en sus bancas permitió al oficialismo alcanzar el número necesario para abrir el recinto. El caso de Kroneberger generó especial atención porque el legislador había anticipado que votaría en contra de la modificación del régimen de Zona Fría, aunque finalmente decidió dar quórum. Desde sectores opositores cuestionaron esa postura al considerar que habilitaba el tratamiento de una norma que, según advierten, reducirá los beneficios actuales para los usuarios residenciales.
Mientras tanto, la senadora pampeana Victoria Huala (PRO) juega al misterio, no adelanta su voto y alimenta las sospechas sobre un posible apoyo al oficialismo.
Modificaciones y aliados
La discusión por Zona Fría forma parte de un paquete de modificaciones incluido por el Gobierno nacional y apunta a cambiar el esquema vigente establecido por la Ley 27.637, que amplió los beneficios para distintas regiones del país con condiciones climáticas adversas, entre ellas La Pampa.
Actualmente, los usuarios alcanzados por el régimen cuentan con descuentos sobre las tarifas de gas, financiados mediante un fideicomiso integrado por aportes incluidos en las boletas de los consumidores de todo el país. Con la reforma impulsada por el Ejecutivo, el beneficio dejaría de estar definido por la legislación vigente y quedaría sujeto a una determinación posterior del Poder Ejecutivo nacional.
La sesión también estuvo atravesada por las presiones de gobernadores del Norte Grande, algunos de los cuales reclamaron modificaciones al esquema energético. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, había advertido públicamente a los senadores de esa región sobre la importancia de acompañar el proyecto, al sostener que quienes no dieran quórum o votaran en contra deberían explicar esa decisión ante sus provincias.
El oficialismo logró reunir apoyos de distintos bloques. Además de los senadores del PRO y parte de la UCR, aportaron al inicio del debate representantes vinculados a mandatarios provinciales como Sáenz, Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo. En ese marco, el Gobierno buscó sostener acuerdos políticos para avanzar con una reforma que genera resistencia entre sectores de la oposición y dirigentes provinciales.

“Los pampeanos van a pagar hasta un 60% más por el gas”
El senador nacional por La Pampa Daniel Bensusán adelantó que votaría en contra de la modificación del régimen de Zona Fría y cuestionó los cambios impulsados por el Gobierno nacional. Según explicó, aunque la provincia continuaría incluida dentro de la denominada zona fría, el nuevo esquema modificaría la forma de aplicar el beneficio y podría traducirse en fuertes incrementos para los usuarios.
“Estamos hablando de aumentos de entre el 40% y el 60%. Eso es lo que finalmente les va a llegar en la factura a las familias pampeanas”, afirmó el legislador peronista.
Bensusán sostuvo que el cambio no implica una eliminación formal de La Pampa dentro del régimen, pero sí una reducción del alcance del beneficio. “La Pampa continúa dentro de la Zona Fría, pero eso no significa que los pampeanos mantengan el mismo beneficio. Lo que están haciendo es cambiar la forma en que se aplica el descuento y el resultado va a ser un fuerte aumento en las facturas”, señaló.
El senador también cuestionó que la iniciativa permita modificar los porcentajes de descuento mediante decisiones administrativas del Poder Ejecutivo y alertó que algunos componentes de la tarifa, como transporte, distribución y cargos fijos, quedarían por fuera del esquema actual.
Además, criticó la incorporación de mecanismos de compensación para distribuidoras eléctricas con deudas con CAMMESA y diferenció esa situación de la realidad pampeana. “Cuando se trata de jubilados, estudiantes, investigadores, personas con discapacidad o usuarios residenciales, la respuesta siempre es ajuste. Pero cuando se trata de grandes intereses económicos, aparecen las compensaciones”, expresó.
Para Bensusán, la discusión no se limita a una cuestión tarifaria, sino que involucra las particularidades climáticas de cada provincia. “Tener calefacción en La Pampa no es un privilegio ni un consumo opcional. Es una necesidad”, afirmó, y concluyó que no acompañaría una modificación que, según sostuvo, representa “un nuevo golpe al bolsillo de los pampeanos”.