Se dispara el riesgo país y alcanza un nuevo máximo en el año

Caen los bonos argentinos otra vez y comienzan a profundizarse las dudas del mercado en las políticas implementadas por el Gobierno nacional.

dPosta – El riesgo país sube un 4,7%, acumula un nuevo incremento consecutivo y alcanza un valor récord en el año al llegar a los 672 puntos. Las acciones del panel principal MSCI MERVAL caen este lunes 1,1%, en el inicio de la nueva operatoria en la Bolsa de Comercio Argentina.

Desde este lunes rige la alianza la firma MSCI, entidad que asumió la administración y el cálculo de los principales índices accionarios pertenecientes al mercado local. A partir de hoy el Índice MSCI MERVAL sustituye al Índice MERVAL y el Índice MSCI BYMA Argentina General reemplaza al Índice General BYMA.

Las bajas más pronunciadas se producen en Edenor (3,6%), BBVA (2,2%), Telecom (2%) y Transener (1,9%), entre otras. Los ADRs en Nueva York también operan con mayoría de especies en rojo. Los bonos de la deuda muestran mayoría de caídas y el riesgo país sube a 675 puntos.

La aceleración de la inflación en Estados Unidos, la incertidumbre sobre las tasas de interés y las dudas vinculadas con la capacidad de financiamiento argentina configuran un escenario en el que las variables internacionales y las condiciones económicas locales vuelven a cruzarse.

La medición de JP Morgan surge de la diferencia entre los rendimientos de los bonos soberanos argentinos y los títulos de referencia del Tesoro de Estados Unidos. Esa brecha expresa el riesgo adicional que los inversores atribuyen a la deuda del país y se mide en puntos básicos, de modo que una variación del indicador no equivale directamente a una tasa de interés que el Gobierno pagará en cualquier operación. Sin embargo, su evolución permite observar si las condiciones para conseguir dólares en los mercados internacionales están mejorando o empeorando.

En el caso argentino, la cuestión resulta central por la necesidad de obtener divisas para afrontar los vencimientos de capital e intereses, fortalecer las reservas internacionales y evitar que las obligaciones externas terminen generando nuevas presiones sobre el mercado cambiario. Una reducción sostenida del riesgo país podría abrir la posibilidad de emitir deuda en condiciones más favorables, mientras que un aumento prolongado restringe esas alternativas y obliga a buscar recursos por otras vías.

El problema para la administración libertaria es que la estrategia de normalización financiera requiere, como advierte hasta el propio Fondo Monetario, algo más que mantener el equilibrio de las cuentas públicas. También necesita que los inversores estén dispuestos a financiar al Estado argentino a tasas compatibles con su capacidad de pago, una condición que depende de las perspectivas de crecimiento, la disponibilidad de dólares, la estabilidad cambiaria y las expectativas sobre la continuidad de la política económica.