Sálvese quien pueda: gobernadores del norte cambian zonas frías por cálidas

El Norte Grande negocia eliminar las zonas frías a cambio de descuentos para las provincias donde el verano dispara el consumo eléctrico. Al medio, cuatro millones de hogares donde la calefacción no es opción de ajuste.

dPosta – La negociación entre el Gobierno nacional y los gobernadores del Norte Grande por el futuro del régimen de zonas frías abrió una nueva disputa federal. La Casa Rosada busca avanzar con la eliminación de un beneficio que actualmente reduce las facturas de gas de millones de hogares ubicados en regiones donde las bajas temperaturas obligan a un mayor consumo para calefacción. Si el esquema desaparece, esos usuarios perderían la bonificación y deberían afrontar aumentos significativos en sus boletas, especialmente durante los meses de invierno.

La discusión quedó expuesta en las últimas semanas, cuando el jefe de Gabinete Diego Santilli inició conversaciones con los gobernadores para conseguir respaldo legislativo al proyecto oficial. El encuentro con los mandatarios del Norte Grande y la secretaria de Energía, María del Carmen Tettamanti, tuvo como objetivo destrabar un acuerdo político que permita avanzar con la modificación del esquema vigente.

Los gobernadores norteños pusieron una condición concreta: no acompañarán la eliminación de las zonas frías si antes no se garantiza la creación de un régimen de “zonas cálidas”, destinado a compensar el impacto del elevado consumo eléctrico durante el verano en provincias donde el uso de aire acondicionado se vuelve masivo. “No habrá apoyo para el proyecto de zonas frías hasta que no se concrete el de zonas cálidas”, fue la posición transmitida por dirigentes provinciales durante las negociaciones.

El reclamo tiene además un trasfondo político. Los mandatarios sostienen que en su momento acompañaron iniciativas del oficialismo con la promesa de que el Gobierno enviaría una propuesta para aliviar la situación tarifaria del norte argentino, pero esa compensación todavía no se concretó. Por ese motivo, la discusión energética quedó vinculada a una negociación más amplia entre la Nación y las provincias.

La tensión obligó a postergar el tratamiento legislativo del recorte. En la reunión realizada en Misiones, los gobernadores acordaron demorar la votación hasta septiembre con el argumento de que no era razonable discutir una reducción del beneficio en pleno invierno, cuando millones de familias atraviesan el período de mayor consumo de gas.

Cada uno atiende su juego

La paradoja de la negociación es que algunos gobernadores que reclaman una compensación para las altas temperaturas del norte están dispuestos a acompañar la eliminación de un beneficio destinado a provincias donde el frío extremo genera una demanda energética extraordinaria. En esa pulseada, cada región busca defender sus propias necesidades climáticas frente a un Gobierno que pretende reducir los recursos destinados a políticas energéticas.

Uno de los casos más llamativos es el del gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo. Su provincia está incluida dentro del régimen de zona fría y cuenta con cientos de miles de usuarios alcanzados por el beneficio. Sin embargo, el mandatario radical no planteó como objeción central la eliminación del descuento para sus comprovincianos, sino el momento elegido para discutirlo. Cornejo sostuvo que tratar una medida de ese impacto durante un invierno riguroso resulta políticamente inconveniente y contamina el debate.

En La Pampa son más de 136 mil hogares los que están alcanzados por el régimen de zona fría y podrían perder el descuento que actualmente reduce sus facturas de gas si avanza la modificación impulsada por el Gobierno nacional. La provincia, por sus características climáticas, forma parte de las regiones donde la calefacción durante el invierno representa una necesidad básica y no un consumo opcional.

Qué se busca cambiar

En todo el país, el régimen alcanza a más de cuatro millones de usuarios residenciales. La normativa establece cuadros tarifarios diferenciales, con descuentos que pueden llegar al 50% para determinados beneficiarios y que buscan compensar las mayores necesidades energéticas derivadas de las condiciones climáticas.

El argumento del Gobierno para avanzar con la eliminación del beneficio se basa en la necesidad de reducir subsidios y ordenar las cuentas energéticas. Sin embargo, el sistema funciona mediante un fondo de compensación destinado a financiar los cuadros tarifarios diferenciales, y son los mismos usuarios de gas natural de todo el país -y no el Gobierno- quienes sostienen el mecanismo con un pequeño porcentaje de la boleta que abonan. El régimen de zona fría tampoco implica que las empresas distribuidoras deban absorber una pérdida por la diferencia tarifaria.

Los actores

Mientras tanto, los gobernadores norteños buscan convertir su respaldo legislativo en una negociación integral que incluya beneficios para sus provincias. En la cumbre participaron mandatarios como Hugo Passalacqua, Juan Pablo Valdés, Leandro Zdero, Elías Suárez, Osvaldo Jaldo, Carlos Sadir, Gustavo Sáenz y Raúl Jalil, entre otros.

El Gobierno necesita los votos para avanzar con su agenda energética, pero los gobernadores pretenden que cualquier reforma contemple las particularidades de sus territorios. Lo que comenzó como una discusión sobre eficiencia del gasto público terminó convertido en una disputa política entre regiones con necesidades climáticas opuestas.

La negociación por zonas frías y zonas cálidas expone una Argentina donde el clima también se transformó en una variable de poder. Mientras la Nación busca reducir beneficios energéticos, las provincias reclaman compensaciones propias. En el medio quedan millones de usuarios que podrían ver reflejada esa disputa en algo tan concreto como la próxima factura de gas.