dPosta – La Municipalidad de General Pico encabezó una serie de dispositivos de control durante los últimos siete días, orientados a maximizar la prevención de siniestros y asegurar el cumplimiento de las normativas de circulación. Estas intervenciones, integradas en el Plan Piquense de Seguridad Vial, abarcaron diversos sectores del transporte y la movilidad urbana.
Uno de los puntos clave de las jornadas fue la Terminal de Ómnibus, donde se trabajó de manera articulada con la Policía de La Pampa y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). En dicho espacio, se sometió a revisión a 25 conductores y 14 unidades de larga distancia pertenecientes a nueve firmas distintas. Las autoridades destacaron que no se hallaron faltas en este rubro.
Este tipo de acciones preventivas sobre los conductores de ómnibus se han vuelto una prioridad. El objetivo es evitar incidentes de extrema gravedad, como el registrado en noviembre de 2025, cuando un chofer de la empresa Surcante fue interceptado con 1,72 g/l de alcohol en sangre justo antes de iniciar el traslado de un contingente escolar de la ciudad.
En paralelo, los inspectores municipales extendieron las tareas de fiscalización a cinco agencias de taxis y a la parada de la Terminal. Tras verificar la documentación de 19 vehículos y sus respectivos conductores, se procedió a la retención de un automóvil por tener la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) vencida y de una licencia de conducir que se encontraba en la misma situación irregular.
Operativos de tránsito
Finalmente, el despliegue se completó con controles de tránsito general en múltiples arterias de la localidad. Sobre un total de 463 rodados examinados —entre autos y motos— se labraron 86 actas de infracción. El balance de estos operativos en la vía pública arrojó el secuestro de 17 motocicletas y un vehículo particular.