dPosta – La Ruta Provincial 105, ubicada en el sur de La Pampa, atraviesa un territorio donde la movilidad excede lo estrictamente vial y se convierte en un factor determinante para la vida cotidiana, el acceso a derechos y la integración entre comunidades. En este contexto, la traza fue incorporada por la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) a un plan de repavimentación que también abarca a la Ruta Provincial 10, en el marco de una estrategia más amplia de fortalecimiento de la conectividad interna y regional.
En los últimos años, la RP 105 pasó a formar parte de un proyecto vial de mayor alcance que busca consolidar los vínculos con provincias vecinas como San Luis y Mendoza. Este proceso abre un debate central sobre el impacto de las obras públicas: cómo garantizar que las mejoras en la infraestructura se traduzcan efectivamente en mayor seguridad vial y en una mejor calidad de vida para quienes transitan la ruta a diario.
El proyecto de la DPV contempla una serie de intervenciones destinadas a optimizar la transitabilidad y reducir los riesgos asociados al desgaste y la falta de mantenimiento. Entre las tareas previstas se incluyen la aplicación de microaglomerado asfáltico en frío, el reciclado de base en sectores deteriorados, bacheo, relleno de huellas, reacondicionamiento de banquinas y la incorporación de nueva señalización horizontal.
Más allá de su dimensión técnica, la Ruta Provincial 105 cumple un rol social y productivo fundamental. No se trata solo de un tramo asfaltado, sino de un eje que sostiene la movilidad de familias rurales, trabajadores, estudiantes y productores agropecuarios. A través de esta vía se garantiza el acceso a servicios esenciales como la salud, la educación y los trámites administrativos, al tiempo que se facilita la circulación de la producción, clave para la economía regional.
La ruta conecta además a pequeñas localidades que dependen de esta traza para evitar el aislamiento. Desde la propia Dirección Provincial de Vialidad destacan el carácter “multipropósito” de las obras, ya que no solo mejoran la seguridad vial, sino que también generan empleo, dinamizan la economía local y fortalecen la integración social.
Pensar la RP 105 desde un enfoque social implica reconocer que cada mejora en la calzada puede traducirse en menos siniestros y lesiones evitables, en una mayor igualdad territorial en el acceso a servicios y en un mayor arraigo de las comunidades rurales. La infraestructura vial se consolida así como una política pública que moldea la vida de las personas.
En este sentido, la repavimentación de la Ruta Provincial 105 representa una oportunidad para reforzar el compromiso con un desarrollo más equilibrado: que cada kilómetro mejorado sea también un paso hacia una provincia más integrada, más segura y más justa.