dPosta – El futuro del director técnico de Boca, Claudio Úbeda, depende del resultado del partido contra Racing, el viernes próximo en La Bombonera, ya que tras el 0 a 0 ante Platense el equipo dejó más dudas que certezas y el crédito del entrenador ingresó en una cuenta regresiva irreversible.
En los pasillos de La Bombonera ya no se oculta lo evidente: el clásico frente ala “Academia” será el “partido bisagra” que determinará la continuidad o la salida del DT.
La preocupación que el propio Úbeda manifestó públicamente tras las últimas presentaciones ha calado hondo en la dirigencia, y el peligroso cóctel de resultados adversos pone en jaque al cuerpo técnico, al que la dirigencia le marca la falta de identidad del equipo que no encuentra una respuesta futbolística ni una formación estable, acorde a la historia xeneize.
Se suma la cantidad de lesionados que tiene el plantel, y con la Copa Libertadores asomando en el horizonte, la dirigencia entiende que el margen de error se agotó.
Por lo tanto, el duelo contra el elenco de Avellaneda funciona como una fecha límite. Un nuevo traspié, sumado a un rendimiento pobre, podría forzar una decisión dirigencial de fondo antes del fin de semana.
¿Los nombres que se barajan? Cristian “Kily” González, que tuvo un paso poco feliz en Platense (logró 2 victorias, 5 empates y 7 derrotas) y debió irse de la institución de Vicente López; y el experimentado Rubén Insúa, actual técnico de Barracas Central. Otro de los deseos de Juan Román Riquelme es el entrenador de Colombia, Néstor Lorenzo, pero debido a que jugará el Mundial, no está disponible para dirigir inmediatamente a Boca.
Fuente: N/A