dPosta – El ascenso de las napas freáticas encendió las alarmas en el sector productivo del norte de La Pampa. La combinación de las acumulaciones pluviales registradas durante el verano y las proyecciones meteorológicas vinculadas al fenómeno de El Niño plantean un escenario complejo para la región. Así lo advirtió el ingeniero agrónomo y especialista en suelos Cristian Álvarez, investigador de la Agencia de Extensión Rural del INTA General Pico, en el marco del Congreso de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), desarrollado en Rosario.
En diálogo con el portal Realicó Noticias, el profesional —doctor en Ciencias Geológicas y magíster en Ciencias Agrarias— explicó que este problema exige un monitoreo constante. “Como es algo que no se ve, ya que viene desde abajo, observamos con sensores que el ascenso de las napas freáticas es importante”, alertó Álvarez sobre la evolución del agua subterránea.
Mediante instrumental de medición instalado en establecimientos agrícolas de la zona, se verifica una elevación constante en los niveles de la napa. “Hay freatígrafos que empresas de la zona han colocado y funcionan de manera automática, por lo que lo están viendo en tiempo real, y están viendo que viene subiendo a un ritmo importante, sobre todo en la cuenca de General Pico, Trilí, Trebolares, donde las napas están entre los 50 cm y el metro de la superficie. Y si nos posicionamos en la zona de Intendente Alvear, pasa exactamente lo mismo”, detalló el especialista.
Manejo de cuenca y proyecciones hídricas
El técnico del INTA sostuvo que el riesgo hídrico abarca a amplias áreas agrícolas, pero remarcó que las prácticas individuales resultan insuficientes frente al comportamiento general del suelo. “Hay muchas zonas que serán de gran riesgo hídrico. Pero también hay muchos productores que han realizado prácticas de manejo diferente, metiendo más trigo o cebada, con cultivos de invierno o de cobertura. Pero como es una cuenca, la misma depende de lo que hagan muchos productores y no de lo que hagan unos pocos”, puntualizó.
Respecto a las perspectivas climáticas para los próximos meses, Álvarez advirtió sobre el impacto del régimen pluvial anticipado por las previsiones meteorológicas: “Seguramente vamos a ver reflejada en algunas áreas, si se dan las condiciones que vienen adelantando los meteorólogos, y que lo vienen justificando a través de los cambios de temperatura, y van a tener impacto en muchos puntos de nuestra provincia”.
Diagnóstico continuo y articulación institucional
Frente a esta coyuntura, el profesional instó a profundizar la recolección de datos técnicos en el terreno para dimensionar la vulnerabilidad de los lotes. “Debemos poner énfasis en las mediciones, y frente a estos datos, saber dónde están las napas, qué profundidad tienen, qué calidad, qué riesgo están corriendo esos suelos, cuánto ascienden y qué tipos de sales tienen. Desde hace tiempo venimos insistiendo con los productores que generen consumos de agua. En muchas zonas se logró”, manifestó.
Finalmente, enfatizó la importancia de utilizar los datos agronómicos para fundamentar decisiones de carácter público. “Hoy no tenemos un cultivo que consuma al mismo ritmo que están subiendo las napas de drenaje. Lo primero que tenemos que tener son sistemas de alerta fijo en diferentes lotes, para comunicarlo a las autoridades, al municipio que es el que toma las medidas inmediatas o es la autoridad más cercana, y de esa manera se puedan tomar políticas de Estado. Sabiendo en tiempo real dónde están las napas, sabemos cuáles son las consecuencias que nos pueden traer”, concluyó.