dPosta – El fútbol argentino ha decidido paralizar sus actividades en un gesto de unidad que profundiza el conflicto entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y el Gobierno Nacional. La medida, confirmada por el Comité Ejecutivo tras una reunión de urgencia en el predio de Ezeiza, implicará la suspensión de toda la actividad oficial programada entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo.
El freno alcanzará a la novena fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional, al ascenso en todas sus escalas y a las categorías formativas, dejando al país sin competencia doméstica durante ese fin de semana.
La decisión surge como respuesta directa a la denuncia presentada por ARCA, el ente recaudador nacional, que acusa a la AFA de una presunta omisión sistemática en el pago de tributos y retenciones previsionales entre marzo de 2024 y septiembre de 2025. La cifra bajo investigación es millonaria: se estima una deuda superior a los 19 mil millones de pesos. Por esta causa, la Justicia ha citado a declarar para los primeros días de marzo a las figuras más importantes de la dirigencia, incluyendo al presidente Claudio “Chiqui” Tapia, al tesorero Pablo Toviggino y a otros secretarios de la entidad.
Puertas adentro de la calle Viamonte, la lectura es puramente política. Los dirigentes consideran que esta embestida judicial es una “persecución” orquestada desde la Casa Rosada como represalia por la negativa de los clubes a aceptar la implementación de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD). Fabián Berlanga, presidente de Vélez, fue uno de los más vocales al respecto, asegurando que se le ha declarado una “guerra” al fútbol y que los clubes ya han manifestado su rechazo absoluto al modelo que busca imponer el Ejecutivo.
En términos judiciales, aunque Tapia y Toviggino tenían prohibido salir del país, el juez Diego Amarante autorizó viajes oficiales de “Chiqui” a Colombia y Brasil bajo una caución de 5 millones de pesos. Mientras tanto, AFA emitió un comunicado oficial asegurando que no posee deudas fiscales exigibles y que la denuncia carece de sustento técnico. La suspensión del fútbol promete ser el primer capítulo de un enfrentamiento que pone en vilo a la pasión nacional.