dPosta – Desde este lunes, médicos de cabecera de PAMI llevan adelante un paro nacional de 72 horas que afecta la atención de jubilados y pensionados en todo el país. La medida, que se extenderá hasta el miércoles, surge como respuesta a la reciente implementación de la resolución 1107/26, cuestionada por los profesionales por implicar una significativa reducción en sus honorarios.
En La Pampa, se prevé una adhesión elevada, en línea con el malestar generalizado del sector. El principal reclamo apunta a dejar sin efecto la normativa, ya que —según sostienen— los ingresos actuales quedaron reducidos a menos de la mitad en términos reales.
De acuerdo a lo planteado por los prestadores, el nuevo esquema establece un pago cercano a los $2.100 mensuales por paciente. Esto implica que un médico con una cartera de 800 afiliados percibe entre 1,4 y 1,6 millones de pesos brutos, monto del cual debe afrontar gastos de funcionamiento como alquiler, servicios, personal administrativo y equipamiento exigido por la obra social.
El conflicto también alcanza a profesionales que forman parte de la planta permanente, lo que profundiza la preocupación dentro del sistema.
Preocupación creciente
Durante las jornadas de protesta, se suspenderán turnos y tareas administrativas, manteniéndose únicamente servicios mínimos para emergencias. La medida genera inquietud entre los afiliados, especialmente en un contexto donde muchos dependen de la continuidad con sus médicos habituales.
Desde el sector advierten que, más allá del reclamo salarial, el problema de fondo radica en la sustentabilidad del modelo. Señalan que la caída en los ingresos podría derivar en el cierre de consultorios o en la renuncia de profesionales, afectando directamente el acceso a la atención médica de los adultos mayores.
En tanto, no se descarta una profundización del conflicto si en los próximos días no se abre una instancia de diálogo con las autoridades nacionales de la obra social.