dPosta – En las últimas horas, General Pico registró dos siniestros viales en los que los conductores presentaban niveles de alcohol en sangre muy por encima del máximo permitido.
Si bien los hechos marcan una gravedad notable, ello se profundiza aún más en un contexto en el que la normativa vigente prohíbe conducir cualquier tipo de vehículo con una graduación de alcoholemia superior a 0 miligramos por litro de sangre (0 g/l), de acuerdo con la Ley Provincial Nº 3466 y la adhesión a la Ley Nacional de Tránsito Nº 24.449.
Uno de los sucesos ocurrió en la intersección de calles 115 y 4. Allí, un Fiat Uno perdió el control e impactó contra un Toyota Yaris que se encontraba correctamente estacionado sobre la vía pública. El conductor fue asistido por personal del Servicio de Emergencias Médicas en el lugar y no fue necesario su traslado al hospital. La prueba de alcoholemia arrojó 1,68 gramos de alcohol por litro de sangre.
El segundo episodio se produjo en la rotonda Perón, donde un Renault Clio despistó y terminó volcando sobre una de las banquinas parquizadas del sector. También en este caso el conductor fue evaluado por personal sanitario y no presentaba lesiones de gravedad. El test de alcoholemia realizado posteriormente dio 1,49 gramos por litro de sangre.
En ambos procedimientos trabajó personal policial y el área de Siniestros Viales de la Unidad Regional II, que llevó adelante las actuaciones correspondientes para establecer las circunstancias de cada hecho.
Los dos casos vuelven a exponer un dato que se repite en la siniestralidad local: la presencia de conductas individuales de riesgo al volante. Los registros detectados en ambos conductores superan ampliamente el límite permitido para circular por las calles piquenses y vuelven a poner en escena el peso que tiene la responsabilidad personal en este tipo de episodios.
Si bien en General Pico se sostienen controles preventivos, operativos y recursos destinados a la fiscalización del tránsito, esos dispositivos no alcanzan por sí solos para evitar hechos de estas características cuando persisten decisiones de conducción que implican incumplimientos graves de las normas vigentes.