Ni Una Menos en Pico: masiva marcha impulsada por el caso Antonela

Cientos de mujeres y disidencias se concentraron en la Plaza Seca para leer un duro documento. Denunciaron el vaciamiento de políticas de género y exigieron profundas reformas judiciales.

dPosta – La Plaza Seca de General Pico fue el escenario de una manifestación multitudinaria en el marco de la jornada nacional por el “Ni Una Menos”. Pasadas las 18:30 horas, el movimiento local experimentó una revitalización masiva que superó los registros de convocatorias recientes. El principal catalizador de esta masiva concurrencia fue el caso Antonela, el hecho que conmocionó al país y movilizó a miles de personas en todo el territorio nacional.

Durante la concentración convocada por la Asamblea de Mujeres y Disidencias de General Pico, la lectura del documento consensuado por las agrupaciones que integran dicha organización marcó el punto de mayor intensidad de la jornada. El texto vinculó de manera directa la violencia machista con la precarización socioeconómica y el rol del Estado en sus distintas esferas. “Los femicidios, lesbicidios y transfemicidios no son hechos aislados, sino la expresión más brutal de un sistema patriarcal que considera descartables nuestras vidas”, expresaron en el inicio de la lectura colectiva ante la multitud.

El documento puso especial énfasis en conceptualizar la violencia de género más allá de su manifestación física extrema. Al respecto, se leyó: “La violencia también se expresa cuando se desfinancia la salud pública, cuando se ataca la educación sexual integral, cuando se niega el acceso a derechos básicos, cuando se precariza la vida, cuando se destruyen los territorios y cuando el Estado abandona a quienes más necesitan acompañamiento”. En este sentido, las manifestantes justificaron la amplitud de sus demandas señalando que “defender derechos fundamentales no es mezclar todo, es que nuestras vidas no pueden fragmentarse”.

Críticas al sistema judicial y pedidos de renuncia

Uno de los tramos del discurso estuvo dirigido al funcionamiento del Poder Judicial, tanto en el ámbito nacional como en los procesos específicos que tocan a la región. El documento denunció “el accionar de una justicia patriarcal que demasiadas veces minimiza las violencias, revictimiza a quienes denuncian y llega tarde cuando la prevención ya no es posible”.

En esa línea, se apuntó directamente contra el fiscal Raúl Garzón en el marco de la causa por el femicidio de Agustina Vega, cuyas declaraciones fueron tildadas como una “muestra alarmante” de naturalización de la violencia. “Exigimos la renuncia del fiscal Raúl Garzón y reclamamos una justicia con perspectiva de género, comprometida con la prevención, la protección y el acceso efectivo”, sentenciaron las agrupaciones, antes de resumir el reclamo en una frase que resonó en la plaza: “No queremos una justicia que llegue para encontrar nuestros cuerpos. Queremos una justicia capaz de garantizar que sigamos vivas”.

Rechazo a reformas legislativas y al vaciamiento estatal

En el plano legislativo, la proclama expresó un enérgico rechazo al proyecto de la denominada “ley de falsas denuncias” que se debate en el ámbito nacional. “Rechazamos el proyecto de la ley de falsas denuncias impulsada por presuntos agresores sexuales amigos del gobierno nacional que intenta amedrentar a quienes denuncian violencia machista. No hay falsas denuncias. Faltan denuncias, faltan respuestas y faltan políticas públicas eficaces”, manifestaron las oradoras.

Finalmente, el texto advirtió sobre el impacto del “vaciamiento de programas de prevención y acompañamiento” y el desmantelamiento de las políticas de salud sexual y reproductiva, alertando que las consecuencias ya se perciben en el “aumento de embarazos adolescentes”.

El cierre del documento reafirmó la defensa de la Educación Sexual Integral (ESI) y de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), calificándolas como herramientas fundamentales para la prevención de abusos y la garantía de la autonomía de las personas gestantes.