Medio Oriente: Irán redobla el ataque y Netanyahu da prueba de vida

Teherán despliega por primera vez su misil estratégico Sejil en una ofensiva sin precedentes contra objetivos israelíes. Mientras tanto, el primer ministro israelí reapareció en redes para desmentir rumores sobre su muerte.

dPosta – El tablero de Medio Oriente ha ingresado en una fase de “tensión técnica” extrema donde la potencia de los combustibles sólidos y la volatilidad de las redes sociales juegan roles determinantes. Este domingo, la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) dio un golpe de efecto militar al utilizar, por primera vez en condiciones de combate real, el misil balístico “Sejil”. Esta pieza, considerada la joya de la corona del arsenal persa, representa un salto cualitativo: con 23 toneladas de peso y 20 metros de largo, su capacidad de alcanzar los 2.000 kilómetros lo sitúa como una amenaza directa y veloz sobre el corazón de Israel.

La ventaja del Sejil no reside solo en su alcance, sino en su operatividad. Al utilizar combustible sólido, Irán puede realizar lanzamientos casi instantáneos desde plataformas móviles, dificultando las tareas de detección previa por parte de la inteligencia israelí. Esta ofensiva, que ya suma 54 oleadas, incluyó también misiles “Khorramshahr”, “Qadr” y “Emad”, apuntando con precisión quirúrgica a centros de gestión aérea y concentraciones de tropas, extendiendo incluso el área de impacto hacia objetivos estratégicos en los Emiratos Árabes Unidos.

Prueba de vida

Mientras los sistemas de defensa aérea lidiaban con ojivas de hasta 1.000 kilos, en el plano comunicacional se libraba otra batalla. Ante la proliferación de teorías conspirativas que afirmaban que Benjamin Netanyahu había muerto o sido reemplazado por un avatar de inteligencia artificial —basándose en un fotograma viral donde el mandatario parecía tener seis dedos—, el primer ministro israelí optó por una respuesta poco convencional.

A través de un video irónico grabado en un café, Netanyahu se mostró relajado, tomando una bebida y exhibiendo sus manos frente a cámara para desmentir las “noticias falsas” generadas por una ilusión visual. “¿Quieren contar mis dedos?”, bromeó el líder del Likud, buscando desactivar la narrativa de su ausencia en un momento de crisis nacional.

Sin embargo, tras la humorada mediática, la realidad en el terreno sigue siendo gélida. El ministro de Exteriores, Gideon Sa’ar, ratificó que la contraofensiva no se detendrá hasta neutralizar las “amenazas existenciales”. Israel ya planea nuevas incursiones en el oeste de Irán para destruir las rampas de lanzamiento, dejando claro que, aunque Netanyahu esté vivo y con sus diez dedos intactos, el conflicto se encamina a una espiral de fuego de consecuencias impredecibles.