Mató a su padrastro y fue condenado a tres años de prisión efectiva

El Tribunal consideró que el joven de 19 años actuó “en estado de emoción violenta”, tras soportar durante años reiterados y graves episodios de violencia por parte de la víctima.

dPosta – Sebastián Néstor Fuentes, de 19 años, fue condenado a tres años de prisión efectiva por dar muerte a su padrastro, en un hecho ocurrido en abril de 2025 en la localidad de Victorica sobre el cual Fiscalía y Defensa no discutieron y coincidieron, además, en el pedido de pena para el acusado. El joven estuvo detenido durante un año, el plazo máximo permitido para la prisión preventiva, y fue liberado cuando debía afrontar el juicio en su contra, por lo que continuará en esa condición hasta que el fallo quede firme.  

El Tribunal de Pico compuesto por la jueza María José Gianinetto y los jueces de audiencia Marcelo Pagano y Federico Pellegrino, condenó a Fuentes como autor material y penalmente responsable del delito de “homicidio simple en estado de emoción violenta”; a la pena de tres años de prisión de efectivo cumplimiento. El juicio tuvo lugar durante los días 20 y 30 de abril, con la intervención del defensor Mariano Gastón Gualpa y el fiscal Enzo Rangone.  

Según describió el fiscal en el debate, el hecho ocurrió el día 20 de abril año 2025 minutos antes de la 8 de la mañana, en el domicilio donde Fuentes convivía con su madre y el esposo de ella, Néstor Hugo Fuentes. El joven de 19 años hirió con un cuchillo en dos oportunidades a su padrastro, provocándole heridas en el espacio de tórax, región pericardio, y en espacio intercostal izquierdo sub clavicular. Tales heridas finalmente provocaron su muerte, a las 9:05 horas del mismo día.

El fiscal consideró que en alegato de apertura que se trató de un delito de homicidio simple, cometido con en un estado de emoción violenta. La defensa coincidió en que su asistido actuó en emoción violenta, en el marco de una situación de violencia crónica.

Escena del crimen

El proceso se inició el 20 de abril de 2025 cuando un oficial ayudante de policía local recibió un llamado telefónico 8:05 horas, donde una vecina de Victorica alertó sobre una pelea con arma blanca. Al llegar al lugar junto a otros uniformados, observaron a la madre del imputado exaltada y en el domicilio de quien había llamado a la policía. Les dijo que en la casa de al lado, que es de su propiedad, estaba su hijo Sebastián con un cuchillo.

En la vivienda de la mujer vieron a Sebastián Fuentes que salió con un arma de fuego, apuntando al personal policial y balbuceando “no se acerquen, que venga Pirincho, lo voy a matar, lo voy a cagar un tiro”.  Sebastián tomó el arma y se apuntó hacia la zona de su mentón y decía “me voy a matar no me importa nada, ya está”, haciendo cargas y descargas del arma.  Tras varios pedidos de que baje el arma, se las entregó. Se encontraba en estado de nerviosismo, balbuceando “apuñalé a mi papá” y comenzó a llorar.

Sentencia

En el fallo, el tribunal destacó que “el presente debate tuvo la particularidad que no existió controversia entre la acusación y defensa en relación a la ocurrencia de los hechos, su calificación legal ni la pena a imponer a Sebastián Néstor Fuentes”.

Los jueces indicaron que a partir de las audiencias “arribamos a la misma conclusión de las partes en el sentido que resultó probado con certeza la acusación que se efectuara a Sebastián Fuentes”.

Y remarcaron que “Sebastián Fuentes fue víctima, a su vez, de distintas y graves violencias por parte del fallecido Fuentes, quien pese a haberle dado su apellido y reconocido como tal, no era su verdadero padre”.

Néstor Fuentes ya había sido condenado a la pena de un año y medio de prisión en suspenso por ser autor de lesiones leves calificadas por el vínculo y amenazas simples en perjuicio de su esposa y la hermana del imputado.

Pericias

Las psicólogas intervinientes coincidieron que, por la gravedad y cronicidad de las violencias padecidas por el acusado a lo largo de toda su vida por Fuentes, y por la forma en que era ejercida, Sebastián no había dicho todo lo padecido realmente, sosteniendo una de ellas que allí quizás se encuentra el detonante para su conducta finalmente homicida. La compleja trama de sufrimientos, dolores y deberes -como ser el protector de su madre- sin lugar a dudas llevaron al joven a ese desenlace.

Tras citar jurisprudencia en dicho sentido, los jueces concluyeron “Sebastián Fuentes, víctima durante su vida entera de Néstor Fuentes, aquella mañana no reaccionó ante su agresión y amenaza de golpearlo como siempre, silenciosamente, en forma pasiva, pudiendo estar allí también, en la rememoración de una situación traumática, el detonante”.

Pena

Al momento de merituar la pena a imponer, el Tribunal consideró que el acusado es una persona de corta edad y de trabajo, cuenta, además, con un buen concepto familiar y social.

Por otro lado, también consideraron el daño causado, dado que al acabar con la vida de una persona provocó afectación a sus familiares, tal como se observó en la audiencia con el testimonio de su hermana.

“Por todo ello, entendemos que la pena solicitada por las partes resulta la apropiada para el presente caso, por considerarla justa y proporcional, por lo que habremos de disponer la condena de tres años de prisión, que será de efectivo cumplimiento, dada las consecuencias de su conducta”, finalizaron los magistrados.