“Malvinas debe seguir siendo una causa popular, sinónimo de soberanía”

En el 44° aniversario de la gesta, el gobernador encabezó el acto en Alpachiri, donde anunció una ley de pensiones para familias y reivindicó la paz.

dPosta – La localidad de Alpachiri se convirtió este jueves en el epicentro del sentimiento malvinero de la provincia de La Pampa. En un marco de profunda solemnidad y conmovida participación ciudadana, el gobernador Sergio Ziliotto presidió el acto central por el 44° aniversario del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. La jornada no solo sirvió para el ejercicio de la memoria histórica, sino que fue el escenario de un anuncio político y social: el envío de un proyecto de ley para extender los derechos de pensión a los herederos de los excombatientes, consolidando una política de Estado que busca proteger el legado de quienes defendieron la integridad territorial en 1982.

Bajo un cielo que acompañó el recogimiento de los presentes, la plaza central de la localidad albergó a una nutrida comitiva que incluyó al intendente anfitrión, Iván Furh, legisladores nacionales y provinciales, autoridades del gabinete pampeano y representantes de fuerzas de seguridad. Sin embargo, el centro de todas las miradas y el mayor respeto fue para los veteranos de guerra presentes: Eugenio Pedruelo, Mario Roda, Carlos Calmels, Rolando Contreras, Raúl Cabanillas, Luis Pereyra, Daniel Palacios y Carlos Schloser, junto a una delegación especial de veteranos llegados desde Punta Alta.

Verdaderos protagonistas

Durante su discurso, Ziliotto trazó un paralelo entre su propia historia personal y el destino de la patria. Como integrante de la clase 1962, el mandatario recordó con voz quebrada a aquellos compañeros que no regresaron o que partieron en la dura posguerra. “Fuimos parte de una generación que sufrió mucho”, reflexionó, estableciendo una distinción ética entre quienes transitaron la conscripción y los “verdaderos protagonistas” que entregaron su vida en las islas o cargaron con las secuelas del conflicto durante décadas.

Para el gobernador, Malvinas no es un suceso congelado en el pasado, sino un vector de futuro: “Malvinas es presente y debe ser futuro. Debe seguir siendo una causa popular, sinónimo de soberanía”.

En un análisis que trascendió lo conmemorativo, Ziliotto advirtió sobre las nuevas formas de pérdida de soberanía que enfrenta la Nación, vinculándolas no solo a la ocupación territorial británica, sino también a la entrega de recursos naturales y la soberanía económica. En este sentido, reafirmó que el camino de la recuperación es el de la diplomacia y el derecho internacional: “Somos un pueblo de paz y de esa manera seguiremos trabajando, sin detener la lucha por recuperar lo que nos pertenece”.

Durante su discurso, Ziliotto anunció la modificación de la Ley de Pensión Vitalicia. El gobernador informó que el próximo lunes ingresará a la Cámara de Diputados el proyecto para que este beneficio sea trasladable a cónyuges, convivientes e hijos de los excombatientes. “Para nosotros los excombatientes no son ciudadanos más; sus familias también fueron parte de esta lucha de 44 años y merecen el respaldo del Estado”, enfatizó, cosechando el aplauso cerrado de los familiares presentes.

Veteranos

La voz de los protagonistas también tuvo un espacio central a través de Carlos Calmels, presidente del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas. Calmels destacó que La Pampa ha sido una provincia pionera en evitar la “desmalvinización”, gracias a herramientas como la Ley 945, que garantizó trabajo, vivienda y salud a los veteranos cuando en otras latitudes imperaba el olvido. “La bandera se nos grabó a fuego en el corazón tras 74 días en la turba malvinera”, expresó con humildad, rechazando para sí el mote de héroe para reservarlo únicamente a los caídos.

Por su parte, el intendente Iván Furh centró su mensaje en la identidad y el sacrificio de aquellos jóvenes de 18 y 20 años que resistieron el frío, el hambre y al enemigo con una fortaleza cimentada en el amor a la patria. “Cuando hablamos de Malvinas, hablamos de chicos que podrían haber sido nuestros hijos o vecinos”, recordó, instando a que el reconocimiento sea una práctica diaria y no solo de efemérides.

El acto concluyó con una serie de gestos simbólicos: el descubrimiento de una placa en la plaza, la invocación religiosa del sacerdote Carlos Musa y las interpretaciones musicales de Jana Fernández y Mario Bartel. El cierre, marcado por el despliegue de la X Brigada, la Policía de La Pampa y la Banda Militar “Capitán Tocagni”, fue el broche de oro para una jornada donde la memoria colectiva reafirmó que, para el pueblo pampeano, las islas siguen siendo una herida abierta pero también una bandera de unidad irrenunciable.