dPosta – Con salarios que retrocedieron a niveles de hace diez años en 21 provincias, presupuestos provinciales que no acompañan la inflación y la eliminación de pilares de financiamiento como el FONID, la educación pública atraviesa su ajuste más profundo en décadas. El deterioro no es solo salarial sino también territorial: en 19 jurisdicciones, la inversión educativa está por debajo de 2014.
Las medidas del gobierno de Javier Milei -quita del incentivo docente, disolución de la paritaria nacional, la declaración de la educación como servicio esencial y las restricciones al derecho a huelga- reconfiguraron las reglas del sector y trasladaron el peso del ajuste directamente al bolsillo docente y a los presupuestos provinciales. El resultado: más maestras y profesores por debajo de la línea de pobreza, más provincias incapaces de sostener programas básicos, más brechas entre regiones.
En este contexto, la universidad también continúa en conflicto. Esta misma semana se desarrollaron jornadas de paro para exigir la plena implementación de la Ley de Financiamiento Universitario y un aumento salarial urgente. El reclamo coincide con la discusión del nuevo Presupuesto nacional, que propone destinar solo 0,75% del PBI a Educación, un número que retrocede a niveles previos a 2010 y que se ubica muy lejos de la meta del 6% establecida por ley.
Salarios: la variable de ajuste
En Argentina, los docentes enfrentan salarios que en la mayoría de las provincias no alcanzan para cubrir lo básico. Esto ocurre en un marco donde la administración libertaria adoptó una serie de medidas que impactaron directamente en la educación, agravando problemas estructurales y/o empeorando las condiciones de vida de sus trabajadores.
En concreto, los salarios docentes son actualmente más bajos que hace 10 años en 21 provincias del país. A su vez, si bien contra 2024 se observa una recuperación parcial -explicada por la baja base de comparación por la recesión de ese año- dichas jurisdicciones aún presentan niveles inferiores a los de 2023.
Lo anterior se desprende de analizar la evolución del promedio anual del salario de bolsillo de un maestro de grado de jornada simple con 10 años de antigüedad, a precios constantes (considerando el impacto de la inflación). En ese sentido, desde una mirada de largo plazo, “los salarios de 2025 son más bajos que los del 2014 en todas las provincias del país, con excepción de Chaco, Santiago del Estero y Río Negro”, según un informe realizado por los investigadores Osvaldo Giordano (IERAL), María Sol Alzú y Martín Nistal (Argentinos por la Educación).
Si se pone la lupa por regiones destacaron que en Cuyo existió una recuperación de los salarios docentes únicamente en San Juan durante este año. Por su lado en San Luis, que históricamente registró los salarios más altos de la región, sufrieron una fuerte caída, mientras que Mendoza mantiene niveles estables, pero sin recuperar el poder adquisitivo perdido. “En comparación con 2014, todas las provincias de la región presentan salarios, en términos reales, inferiores a los de ese año”, detalló el informe al que accedió este medio.
En el Noreste Argentino (NEA), todas las provincias, excepto Corrientes, arrojaron aumentos en 2025 respecto del año anterior, en tanto que Misiones continuó entre las jurisdicciones con los salarios más bajos del país. En relación a 2014, Chaco es la única provincia que tuvo un aumento real del salario. En la región Noroeste (NOA), se observa que los salarios docentes cayeron este año en Salta, Catamarca y Tucumán y todas las provincias de la región se mantienen por debajo de los niveles de 2023 en términos reales. En relación a 2014, la totalidad, excepto Santiago del Estero, se encuentran en niveles salariales inferiores.
Por su parte, en la Región Pampeana, los salarios docentes mostraron una recuperación en Córdoba y Entre Ríos, aunque todas las provincias continúan con salarios por debajo de los niveles de 2023. En comparación con 2014, el conjunto de jurisdicciones presentó salarios, en términos reales, inferiores a los de ese año.
Finalmente, en la Región Patagónica, se destacó que los salarios de este año en Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego se ubicaron entre los más altos del país. No obstante, aún se mantienen por debajo de los valores de 2023 en términos reales. En comparación con 2014, todas las provincias de la región, excepto Río Negro, presentan niveles salariales inferiores a los de ese año.
Fuente: ElDestape