Los precios de los combustibles subieron un 9% en marzo

El barril de crudo superó los 100 dólares y las petroleras ajustaron pizarras. El incremento golpea el bolsillo y presiona sobre el IPC mensual.

dPosta – El mercado de los combustibles líquidos en Argentina ha entrado en una fase de turbulencia que parece no encontrar techo en el corto plazo. Durante el mes de marzo, los surtidores han registrado una aceleración en sus precios que ya alcanza un acumulado del 9%, quebrando la tendencia de ajustes moderados que se había observado durante el primer bimestre del año.

Este salto responde a un combo explosivo: la devaluación local y, fundamentalmente, el recrudecimiento de la crisis bélica en Medio Oriente.

La escalada internacional llevó al barril de petróleo Brent a traspasar la barrera psicológica de los 100 dólares. Al ser el crudo la materia prima esencial, las petroleras locales —YPF, Shell y Axion— no tardaron en trasladar ese costo global a sus pizarras nacionales.

Según datos de la consultora EcoGo, este incremento del 9% mensual se posiciona como uno de los factores de mayor presión para la inflación de marzo, un mes históricamente complejo por el inicio del ciclo lectivo y el cambio de estacionalidad.

Radiografía de las pizarras

Un relevamiento detallado muestra que el comportamiento de las empresas no fue uniforme, aunque todas coincidieron en el signo alcista. En la última semana, el promedio de aumento fue del 4,8%, con los siguientes destaques:

  • YPF: La compañía estatal lideró las subas en el segmento de la nafta Súper, con un incremento del 8,3% en apenas siete días. Para sus líneas premium, como Infinia e Infinia Diesel, el ajuste fue más contenido, situándose en un 4%.
  • Shell: La marca operada por Raízen puso el foco en sus productos de mayor tecnología. El gasoil V-Power Diesel subió un 6,6%, mientras que la nafta Súper de la bandera aumentó un 5,8%.
  • Axion: Mostró una política de precios más lineal, aplicando un 4,6% en la nafta Súper y un 5% en su Diesel X10.

El impacto en la inflación y la región

El análisis de GMA Capital advierte que el impacto en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) es doble. De forma directa, se calcula que cada 10% de aumento en los combustibles suma 0,4 puntos porcentuales a la inflación general. Sin embargo, el mayor riesgo reside en el “efecto de segunda ronda”: el encarecimiento de la logística y los fletes que termina impactando en el precio final de los alimentos en la góndola.

Para provincias como La Pampa, el escenario es aún más desafiante. Dada la extensa geografía provincial y la absoluta dependencia del transporte terrestre para el abastecimiento, este nuevo escalón tarifario encarece no solo el traslado particular, sino toda la cadena productiva regional, elevando el costo de vida cotidiano por encima de los centros urbanos más densos.