dPosta –El Laboratorio Urbano de Movilidad y Seguridad Vial de la Municipalidad de General Pico presentó su informe detallado correspondiente al año 2025, con resultados alentadores para la seguridad ciudadana.
Según los datos oficiales, durante el último período se registraron 677 siniestros viales. Esta cifra representa una disminución del 18,8% en comparación con los 827 casos reportados en 2024.
Sin embargo, esta mejora estadística choca a menudo con la percepción de los vecinos. En las calles, los accidentes cotidianos —muchos de ellos no registrados por su menor gravedad— siguen siendo una constante que alimenta la sensación de inseguridad vial.
Mientras el informe muestra una curva descendente, el impacto visual de los choques diarios en esquinas transitadas mantiene alerta a la comunidad.
Las colisiones, al frente de la lista
La colisión continúa siendo la tipología más frecuente, abarcando el 75,8% del total. Por su parte, los siniestros individuales, como caídas de motos, choques contra objetos fijos y vuelcos, representaron el 21,6% de la torta estadística.
En cuanto a los protagonistas, el automóvil lidera la participación con un 40,9% de los casos. Lo siguen de cerca los motovehículos, con 435 unidades involucradas.
Un dato preocupante que refleja la crudeza de estos hechos es la vulnerabilidad en las dos ruedas: el 76,7% de los lesionados de gravedad en la ciudad fueron motociclistas.
El análisis estadístico permitió identificar con precisión los momentos de mayor riesgo. La franja horaria más peligrosa resultó ser de 12:00 a 13:00 hs, coincidiendo con el pico de circulación del mediodía.
En cuanto a las zonas críticas, el Barrio Centro encabezó el ranking con 97 casos, seguido por el Barrio Talleres con 79 y el Barrio Este con 59. La gran mayoría de estos incidentes se produjeron en intersecciones de calles.
Más multas, más control
El informe 2025 permite establecer una correlación directa entre la intensificación de los operativos y la baja en la siniestralidad. Mientras los accidentes disminuyeron, las infracciones detectadas crecieron un 90% respecto a 2023.
Esta relación se explica fundamentalmente por el uso de tecnología aplicada al control, como cinemómetros y cámaras. Esto derivó en un aumento del 380% en las infracciones detectadas por medios tecnológicos.
El exceso de velocidad, una de las causas principales de los siniestros más graves, representó el 22% de estas multas. Asimismo, la presencia del Cuerpo de Inspectores incrementó las retenciones vehiculares en un 59%.
En conclusión, aunque la presencia constante de roces y choques menores en el día a día pueda empañar la percepción, los datos sugieren que la mayor rigurosidad en la fiscalización ha actuado como un factor disuasorio eficaz.