dPosta – El seleccionado argentino femenino de hockey sobre césped regresó este lunes a la Argentina con la Copa del Mundo bajo el brazo, luego de conquistar el título por tercera vez en su historia. Una multitud de familiares, amigos e hinchas recibió al plantel en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde las jugadoras exhibieron el trofeo y celebraron junto a quienes se acercaron desde temprano.
El equipo dirigido por Fernando Ferrara arribó cerca de las 6 de la mañana y recorrió los pasillos del aeropuerto entre cánticos de “Dale campeón”. La capitana María José Granatto fue una de las protagonistas del recibimiento y destacó la emoción por la cantidad de personas que esperaron al seleccionado.
“Es una sensación hermosa, no se puede explicar la gente que se acercó a alentarnos. Fue un sueño hecho realidad”, expresó Granatto, quien también valoró el desempeño del equipo en la definición ante Países Bajos y consideró que fue “la mejor final” disputada por Argentina durante el año.
Durante el contacto con la prensa, la capitana también aprovechó la repercusión de la conquista para reclamar mayores condiciones para el crecimiento del deporte argentino. En ese sentido, pidió “más apoyo e inversión” y remarcó las dificultades que deben afrontar los deportistas para desarrollar sus carreras.
“Sabemos que, como argentinas, todo nos cuesta un poquito más, pero ojalá que esto sea un puntapié para que todo mejore. Para que las condiciones mejoren, para que tengamos realmente la importancia que necesitamos para que este deporte siga creciendo”, manifestó.
Una final para la historia
Las Leonas alcanzaron la tercera estrella mundial después de igualar 1-1 con Países Bajos en el tiempo reglamentario y imponerse 3-1 en los shoot-outs. Las locales comenzaron ganando con un gol de Yibbi Jansen, pero Granatto apareció para establecer la igualdad que llevó el encuentro a la definición.
En los penales australianos, Victoria Granatto, Brisa Bruggesser y Sofía Cairo convirtieron para el conjunto argentino, mientras que Cristina Cosentino tuvo una actuación determinante bajo los tres palos al detener tres ejecuciones neerlandesas.
El triunfo tuvo además un significado especial por el rival y el escenario. Países Bajos llegaba como vigente campeón y buscaba conquistar su cuarto Mundial consecutivo jugando ante su público. Argentina, en cambio, volvió a levantar el trofeo después de 16 años.
La primera consagración había sido en Perth 2002 y la segunda en Rosario 2010. Con el título obtenido en 2026, Las Leonas alcanzaron las tres coronas y quedaron como el segundo seleccionado más ganador de la historia del Mundial femenino, detrás de Países Bajos, que acumula nueve.
Además, el conjunto argentino completó el torneo invicto y puso fin a la supremacía neerlandesa, que se había extendido durante las últimas tres ediciones del certamen.
Ahora, las campeonas regresaron al país para compartir el título con sus familias y con los hinchas que acompañaron el recorrido de un seleccionado que volvió a hacer historia y sumó una nueva página dorada al hockey argentino.