dPosta – La comunidade universitaria se movilizó en las calles este jueves por la tarde para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, denunciando que los recortes presupuestarios y la falta de apoyo estatal ponen en riesgo la movilidad social y la igualdad de oportunidades.
El reclamo comenzó con una concentración en la Facultad de Veterinarias, para iniciar la caminata pasadas las 18:30 horas y realizar la primera parada en el Centro Universitario de la UNLPam en calles 7 y 110. Luego, la columna de manifestantes se dirigió a la plaza San Martín, donde se escuchó el discurso consensuado.
El texto subrayó que las becas estudiantiles y los salarios dignos para docentes y no docentes no son meros privilegios, sino pilares fundamentales para garantizar que la Educación Superior siga abierta a los sectores más vulnerables. Asimismo, se destacó el rol estratégico de la ciencia y la investigación pública en el desarrollo soberano y el crecimiento del país, rechazando la resignación frente a la crisis. Reafirmaron que defender la Universidad pública es una responsabilidad colectiva para asegurar el futuro de la sociedad.

El documento
El incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Gobierno nacional, el ajuste sobre las becas Progresar y Manuel Belgrano y la recesión económica atentan cada día contra las posibilidades de miles de estudiantes de construir un futuro mejor.
Las becas no constituyen un subsidio ni un gasto, son la herramienta imprescindible para garantizar el acceso la permanencia y el egreso de miles de jóvenes que necesitan del apoyo estatal para sostener sus estudios. Sin un sistema de ayudas económicas, la Educación Superior se convierte en un privilegio inaccesible para los sectores más vulnerables y para quienes trabajan y estudian.
Quiénes trabajamos en las Universidades públicas estamos en una situación de de ahogamiento ya insostenible. Los no docentes estamos en los comedores, en las bibliotecas, en los laboratorios, en la administración, en el mantenimiento y en cada servicio que hace posible el día a día. Nuestro trabajo muchas veces no se ve, pero se nota cuando falta, sin nuestro trabajo la Universidad no abre sus puertas.
Aún en este contexto, los docentes seguimos formando, investigando, acompañando trayectorias aunque el reconocimiento no llegue, mientras vemos a colegas docentes dejar la Universidad o sumar otros trabajos para poder llegar a fin de mes. No hay Universidad de calidad sin docentes que puedan vivir de su trabajo. Reclamar un salario digno no es un pedido sectorial, es defender la educación que reciben los jóvenes de la provincia.
La ciencia y la tecnología son parte sustantiva de la Universidad Pública Argentina y contribuyen de manera fundamental a la soberanía del conocimiento y de la tecnología. Quienes hacemos ciencia producimos conocimiento e innovación.

Las Universidades aportan el crecimiento económico de un país, al patrimonio artístico e intelectual de nuestro pueblo. El CONICET y los centros de investigación en los que trabajamos generan y producen herramientas que nos permiten crecer como país, comprender la realidad que nos toca vivir y defender nuestra soberanía. Por eso, hoy decimos que no hay Universidad de calidad sin trabajadores que puedan vivir de su trabajo. Reclamar un salario digno no es un pedido sectorial, sino defender la calidad educativa que reciben los jóvenes de esta provincial.
Frente a esta realidad, elegimos la organización colectiva, volver a las calles para reclamar lo que corresponde, que el Gobierno nacional cumpla la Ley. Frente a quienes intentan instalar el desánimo o la resignación, elegimos transitar la otra vereda, no salimos a la calle desde la queja pasiva, venimos a reclamar, a convocar a la sociedad a defender lo que es de todos, entendiendo que el desfinanciamiento universitario no solo perjudica a quienes hoy estábamos estudiando, sino que a quienes trabajan en ella y compromete el futuro de toda la comunidad.
Exigimos al Gobierno nacional el cumplimiento inmediato e íntegro de la Ley de Financiamiento Universitario, la recomposición de los salarios docentes y no docentes, la actualización de gastos de funcionamiento, el financiamiento de la ciencia y las becas que permitan a nuestros estudiantes sostener sus estudios. No pedimos un favor, exigimos que se cumpla la Ley que el Congreso de la Nación sancionó.
Hoy, a pesar de la Lluvia, marchamos con un enojo justo y legítimo, y con la convicción y la seguridad de estar en lo correcto, convencidos que la Educación Superior es el puente hacia el ascenso social y al desarrollo soberano, marchamos porque la Universidad pública gratuita y de calidad es uno de los grandes acuerdos que construimos como sociedad, y defender los derechos conquistados y los compromisos asumidos en comunidad es una responsabilidad con el futuro de nuestra provincia.
Defendemos una Universidad pública que permita a cada estudiante progresar y aportar a un proyecto de país, con igualdad, soberanía, desarrollo del conocimiento y justicia social. La UNLPam es de todos y no se rinde. Viva la Universidad pública.