dPosta – El inicio de 2026 profundiza la tensión financiera entre la Casa Rosada y las provincias. Bajo el signo de la “motosierra” y un consumo interno que no logra hacer pie, la recaudación nacional se ha resentido, trasladando el golpe de manera directa a los distritos del interior. Según los últimos datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), la provincia de La Pampa registró en enero una caída real del 6,8% en los conceptos de coparticipación, leyes especiales y compensaciones.
Este escenario no solo se explica por la dinámica económica, sino también por lo que desde el ámbito provincial denuncian como retenciones indebidas de fondos por parte del Ejecutivo nacional, una situación que ya condiciona de forma crítica la prestación de servicios esenciales y la continuidad de la obra pública en toda la geografía pampeana.
El impacto de la inflación y la recaudación
A nivel nacional, el consolidado de las 24 jurisdicciones experimentó un descenso real promedio del 6,6%. Si bien nominalmente se enviaron $5.847.000 millones, frente a los $4.749.000 millones del año anterior, la inflación terminó por devorar el incremento. Esto transformó una variación nominal del 23% en una pérdida neta de poder adquisitivo para las provincias. El análisis técnico del Iaraf destaca que la coparticipación neta, es decir, las transferencias automáticas sin contar leyes complementarias, sufrió una contracción aún mayor que llegó al 8% real.
La Dirección Nacional de Asuntos Provinciales identificó al Impuesto al Valor Agregado como el principal responsable de esta merma, con una caída real del 11,7% que refleja de forma nítida el enfriamiento de la actividad comercial. Por su parte, el Impuesto a las Ganancias se mantuvo estancado con una variación del 0,3%, mientras que la recaudación de impuestos internos se desplomó un 16%.