dPosta – A cuatro años de la puesta en marcha del Régimen de Generación Distribuida, La Pampa exhibe un crecimiento sostenido que la posiciona entre las jurisdicciones con mejor desempeño a nivel nacional. Según el último reporte actualizado a noviembre de 2025, la Provincia cuenta con 106 usuarios generadores adheridos, lo que la ubica en el séptimo lugar por cantidad de participantes y en el décimo puesto en potencia instalada, con un total de 2.001,58 kilovatios.
El avance más significativo se registró durante noviembre, cuando se incorporaron 10 nuevos usuarios generadores, marcando un récord histórico mensual. Este incremento permitió superar los 2 megavatios de potencia instalada en generación renovable distribuida hacia fines de 2025, un volumen equivalente al consumo promedio de 4.555 hogares pampeanos.
La Generación Distribuida es uno de los ejes centrales del Plan Estratégico de Energía impulsado por el gobernador Sergio Ziliotto, orientado a consolidar la transición energética mediante un modelo de generación limpia, descentralizada y con fuerte anclaje local. El esquema promueve un rol activo de usuarios y usuarias, en articulación con las cooperativas eléctricas, tanto en la producción de energía como en la adopción de prácticas de ahorro y eficiencia, fortaleciendo la estabilidad del sistema eléctrico provincial.
Soberanía energética y desarrollo local
El régimen permite a los usuarios producir energía eléctrica a partir de fuentes renovables, principalmente para autoconsumo, con la posibilidad de inyectar los excedentes a la red de distribución y recibir una compensación económica en la factura o destinarla a otros usuarios. De este modo, se contribuye de manera directa a la soberanía energética provincial, al incorporar energía limpia generada en el territorio y reducir la dependencia del mercado mayorista nacional.
Desde la Secretaría de Energía y Minería se destacó que el récord alcanzado es resultado del trabajo articulado entre el Estado provincial, las cooperativas eléctricas y la comunidad. A ello se suma el acompañamiento técnico permanente y la implementación de herramientas financieras que facilitan la adquisición de equipos de generación distribuida.
Estas políticas no solo fortalecen el sistema energético, sino que también dinamizan la economía local y promueven el desarrollo de proveedores e instaladores pampeanos especializados. En ese marco, la consolidación de la transición energética como política de Estado le permite a La Pampa afrontar con mayores herramientas los desafíos presentes y futuros en materia de generación, eficiencia, modernización y aprovechamiento sostenible de sus recursos energéticos.