dPosta – El Gobierno de La Pampa reafirmó su compromiso con las políticas de memoria, verdad y justicia al ponerse a disposición del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en el marco de la búsqueda e identificación de personas desaparecidas en el Centro Clandestino de Detención (CCD) La Perla, uno de los principales centros de exterminio que funcionó durante la última dictadura militar en Córdoba.
La subsecretaria de Derechos Humanos, Paula Grotto, mantuvo una comunicación con la antropóloga social Virginia Andrea Urquizu, coordinadora de la Unidad de Casos del EAAF, a quien le manifestó el interés de la Provincia en acompañar las tareas de investigación y colaborar en todo lo que sea necesario para avanzar en la identificación de las víctimas.
“Les manifestamos el interés de la Provincia en la búsqueda y nos pusimos a disposición en lo que necesitaran. Las tres víctimas pampeanas figuran entre las personas que se están buscando y van a necesitar muestras de sus familiares para la posible identificación. El Gobierno de La Pampa estará pendiente de este trabajo”, señaló Grotto.
La preocupación de la Provincia está vinculada a la existencia de tres pampeanos desaparecidos en La Perla. Se trata de Horacio Álvarez, nacido en General Pico en 1951, médico y militante político secuestrado el 13 de abril de 1976 en Córdoba; Omar Alejandro Olachea, oriundo de Santa Rosa, reportero gráfico desaparecido el 21 de mayo de 1976; y Severino Alonso, nacido en La Maruja en 1932, trabajador metalúrgico radicado en Córdoba, secuestrado junto a su pareja el 8 de enero de 1976.
En el caso de Álvarez, existen testimonios directos que confirman su permanencia en cautiverio dentro de La Perla.
Los trabajos de búsqueda del EAAF se desarrollan desde la década de 1980 en distintos sectores de la Guarnición Militar de La Calera. Durante este año, las tareas se concentraron en la zona conocida como Loma del Torito, donde fueron recuperados numerosos restos óseos humanos dispersos y desarticulados.
Gracias al análisis antropológico y al cotejo de ADN realizado por el Laboratorio de Genética Forense del EAAF, en marzo fueron identificadas 12 víctimas y en mayo otras 17, alcanzando un total de 29 personas reconocidas durante 2026. Las identidades corresponden a personas secuestradas entre 1975 y 1978, muchas de ellas militantes políticos y sociales cuyos casos permanecían sin resolver desde hace décadas.
Desde el organismo destacaron que estos avances son posibles gracias al trabajo articulado entre la Justicia Federal, el EAAF y la colaboración de familiares de desaparecidos, quienes aportan muestras genéticas fundamentales para los procesos de identificación.
Para La Pampa, el acompañamiento a estas tareas representa una forma concreta de sostener las políticas de memoria y contribuir a la reconstrucción de la verdad sobre el destino de las víctimas del terrorismo de Estado, entre ellas tres comprovincianos que aún continúan desaparecidos.