dPosta – Las bancadas de la oposición en el Concejo Deliberante presentaron un proyecto de ordenanza, que ingresa en la sesión de este jueves, donde proponen regular el funcionamiento de plataformas digitales para autos de alquiler. La iniciativa es una invitación para aplicaciones como Uber o Didi, que ya irrumpieron en Santa Rosa, y fue presentado cuando aún el Municipio no puso en funcionamiento la plataforma digital que les prometió a los taxistas locales.
La mesa está servida para la polémica en el legislativo piquense. El proyecto de Juntos por el Cambio y la UCR llega después de sesión donde se aprobó un aumento del 20% de la tarifa para taxis, que los opositores rechazaron con críticas y fueron cuestionados por un grupo de taxistas que presenciaron la sesión para “apoyar” al oficialismo, con quienes parece en el último tiempo mantienen sintonía fina y empujan al Ejecutivo para que termine la plataforma digital local, como herramienta de defensa ante la amenaza de desembarco de las aplicaciones ya populares en las capitales.
Para adivinar lo que se viene, el espejo es Santa Rosa, donde Uber se instaló sin pedir permiso y desató la furia de los taxistas que reclamaron en principio la prohibición, luego una ordenanza para regular la actividad que tardó meses en aprobarse y, a partir de su promulgación, los mismos trabajadores del volante ahora denuncian que no se aplica y, mientras tanto, también desembarco Didi. A la luz de los hechos, todo parece que para las aplicaciones entrar en la capital pampeana les resultó mucho más sencillo que a los postes de Clarín. Con o sin regulaciones, los pasajeros se apropiaron del servicio y muchos taxistas ya se convirtieron en Uber.
El éxito de estas plataformas en General Pico es aún un misterio. La duda se centra en el potencial de clientes que una ciudad de cerca de 70 mil le puede redituar a sistemas que eligieron en principio las grandes capitales.

Fundamentos
La idea del proyecto no es generar una nueva normativa, sino ampliar la ordenanza 1110/25 que regula el servicio de Transporte Público, creando la categoría “Servicio de Transporte de Pasajeros mediante Plataformas Digitales” como un complemento a los servicios ya existentes.
Para fundamentar la iniciativa, la oposición apela en su presentación a la Constitución Nacional, la “protección de los intereses económicos de los consumidores y de la libertad de elección de los mismos”. Y adopta parte del discurso libertario al afirmar que la idea alienta “la competencia” y va contra la distorsión del mercado que producen los monopolios.
Recuerdan los concejales opositores que estas aplicaciones ya son “una realidad consolidada a nivel nacional” y destacan que representan una mejora de tarifas para los usuarios, como así también mayor seguridad para el pasajero y el conductor.
El proyecto deja la invitación a los conductores de taxis a que continúen con su actividad y, al mismo tiempo, sean prestadores de Uber y Didi. Según entienden los ediles opositores, el desarrollo de las dos tareas en simultáneo para los taxistas, que hoy trabajan no menos de 10 o 12 horas diarias, “redundará en una mejora cualitativa en sus ingresos y de sus familias”.
El presidente del bloque Juntos por el Cambio, Luis Arias, ya había avisado que a su criterio el Estado local no debía intervenir más en la tarifa de los taxistas y ellos mismos debían fijar el precio de su trabajo, sin un número de referencia. Y también recordó que los concejales deben defender también los derechos de los vecinos y pasajeros. Con la presentación del proyecto, que ingresa este jueves para su tratamiento en comisiones, se esperan arduas discusiones que prometen un tono tan ríspido -o mayor- al que se utilizó hasta ahora en cada reunión para fijar el valor del viaje.