dPosta – La reciente modificación del régimen penal juvenil comenzó a discutirse también en las escuelas de Santa Rosa. Unos 150 estudiantes de tres establecimientos secundarios participaron de encuentros con integrantes del Poder Judicial, quienes explicaron los principales cambios introducidos por la Ley 27.801 y respondieron preguntas sobre su aplicación.
Las actividades se desarrollaron en el marco del programa “Educación + Justicia”, impulsado por el Superior Tribunal de Justicia de La Pampa. Las exposiciones estuvieron a cargo de las defensoras penales Paula Arrigone y María Silvina Blanco Gómez y del fiscal Andrés Torino.
Uno de los principales puntos abordados fue la reducción de 16 a 14 años de la edad mínima de responsabilidad penal. Según explicaron los funcionarios, la nueva legislación también amplió el universo de delitos por los que un adolescente puede quedar comprendido dentro del sistema penal juvenil.

Arrigone explicó ante estudiantes del colegio secundario Barrio Aeropuerto que, hasta la entrada en vigencia de la nueva normativa, determinados delitos con penas de hasta dos años de prisión —como lesiones leves, daño simple o hurto simple— no generaban responsabilidad penal para adolescentes. Esa limitación dejó de existir con el nuevo régimen.
El intercambio también permitió abordar situaciones vinculadas con la actuación policial. Algunos estudiantes plantearon experiencias relacionadas con controles e identificaciones en la vía pública. La defensora explicó en qué circunstancias la Policía puede identificar o detener a una persona y recordó que cualquier ciudadano puede realizar una denuncia ante un eventual maltrato.
En el colegio Profesor Julio Alejandro Colombato, Blanco Gómez puso el foco en las distintas respuestas que contempla el sistema penal juvenil. Señaló que la prisión constituye el último recurso y enumeró alternativas como reglas de conducta, asistencia a la escuela, reparación económica del daño, pedidos de disculpas y restricciones de contacto o acercamiento.
La defensora también compartió información sobre el funcionamiento del sistema con más de 60 estudiantes de primero a sexto año del turno tarde. En otro encuentro, junto con Torino, conversó con alumnos de los cursos superiores del colegio Tomás Mason.
En esa instancia se explicó además el rol que cumplen la defensa y la fiscalía y se trabajó sobre el principio de proporcionalidad de las penas. Torino planteó como ejemplo dos situaciones de falsificación de documentos para explicar que, aunque una conducta pueda encuadrar en el mismo delito, las consecuencias penales no necesariamente son iguales cuando se trata de un adolescente o de una persona adulta.
Uno de los momentos de mayor intercambio surgió al consultar a los estudiantes sobre los argumentos que habían escuchado en redes sociales o medios de comunicación para justificar la reducción de la edad de punibilidad. La respuesta más repetida fue que los adolescentes cometen una gran cantidad de delitos.
A partir de esa percepción, los funcionarios plantearon otro dato para abrir el debate: en Santa Rosa se inician alrededor de 12.000 causas penales por año, pero solo entre 300 y 350 involucran a adolescentes. De acuerdo con esa cifra, los casos representan menos del 3% del total.
Las jornadas permitieron así trasladar a las aulas una discusión que atraviesa el debate público nacional, aportando información sobre el funcionamiento concreto del sistema penal juvenil y los alcances de la nueva legislación.