La Justicia congeló todos los bienes de José Luis Espert

El juez federal Lino Mirabelli dispuso la medida en el marco de la causa en que se lo investiga por el presunto lavado de activos de una banda narco liderada por Fred Machado.

dPosta – El juez federal de San Isidro Lino Mirabelli dispuso el congelamiento de todos los bienes y activos financieros del exdiputado libertario José Luis Espert en el marco de la causa conocida como “Narcoescándalo” donde se lo investiga por el presunto lavado de activos de una banda narco liderada por Federico “Fred” Machado, quien financió la campaña presidencial del economista en 2019. La medida que dispuso el magistrado por 90 días alcanza también a la esposa de Espert, María Mercedes González, y al hijo de ella Manuel Iglesias, de quien se sospecha que pudo actuar como testaferro. El congelamiento también fue sobre entidades jurídicas vinculadas a Espert como Varianza SA, El Encuentro de Castello SA y un condominio familiar del exlegislador y sus hermanos.

“Se han recabado indicios que permiten sostener que el nombrado Espert y las demás personas mencionadas evidencian una serie de exteriorizaciones patrimoniales que no hallarían suficiente justificación en sus ingresos declarados, contarían con un esquema patrimonial que resultaría, cuanto menos, difuso, contemplándose numerosas tenencias no declaradas, declaradas tardíamente y/o subvaluadas, situación que resultaría propicia a los fines de la inyección de dinero de origen ilícito, posiblemente relacionada con los hechos bajo análisis”, señaló el juez Mirabelli. “Desde esa perspectiva, las medidas cautelares de índole patrimonial requeridas por el órgano acusador se presentan admisibles”, consideró el magistrado.

Mirabelli tomó la decisión en base a un pedido del fiscal federal Fernando Domínguez, quien tiene delegada investigación. Domínguez realizó el requerimiento junto a María Fernanda Bergalli, titular de la Secretaría para la Investigación Financiera y el Recupero de Activos Ilícitos, y a María Del Carmen Chena, titular de la Dirección General de Recuperación de Activos y Decomiso de Bienes. Las pruebas recabadas por los investigadores complican y mucho al dirigente libertario caído en desgracia.

Testaferros y cuentas que no cierran


La causa del Narcoescándalo se inició por una denuncia que realizó el ahora diputado de Unión por la Patria Juan Grabois, quien acusó a Espert de haber recibido e incorporado al sistema financiero “fondos provenientes de una organización criminal dedicada al tráfico internacional de estupefacientes, entre otros delitos”. La banda, de acuerdo a la denuncia, sería liderada por el argentino Federico “Fred” Machado, quien fue extraditados a los Estados Unidos, donde justamente se lo investiga por lavado de activos y narcotráfico. Grabois demostró que Espert había cobrado al menos 200 mil dólares de parte de Machado, dinero que el exdiputado no pudo explicar. La investigación del fiscal Domínguez dejó en claro por qué Espert nunca encontró una respuesta precisa y creíble para dar sobre el tema. Todo indica que esos 200 mil dólares (girados en 2020) fueron solo la punta de un iceberg (verde) mucho mayor.

El juez, por ejemplo, recordó que en uno de los allanamientos el fiscal Domínguez halló un contrato entre Espert y Machado. El acusado de narco en los EEUU lo firmó como representante de la empresa guatemalteca “Minas del Pueblo”. El acuerdo entre ambos fue por un millón de dólares a pagar 100 mil dólares mensuales. Una cifra descabellada por una asesoría que según dijo públicamente Espert nunca concretó. “El hallazgo de dicho documento sustentó la hipótesis inicial delineada por el MPF, ampliando los fondos de procedencia ilícita que el imputado podría haber recibido de las estructuras criminales en cuestión, con el objeto de incorporarlas al mercado económico financiero formal dándoles apariencia de licitud”, señaló el juez.

Pero eso no es todo

En la resolución en que dispuso el congelamiento de bienes de Espert, el juez Mirabelli citó pasajes de un dictamen contundente de Domínguez, en el que requirió medidas de prueba. El magistrado se hizo eco de la investigación del acusador público y dijo: “Existiría evidencia de un crecimiento patrimonial por parte de José Luis Espert y su familia durante el período investigado ‘que presenta inconsistencias en relación con los ingresos lícitos de los investigados’”. Es que en el marco del período de tiempo que se extendió el contrato de la minera de Machado (que sería un sello de cartón), Espert se compró una casa de 250 metros cuadrados en la localidad de Beccar, en San Isidro, y un auto BMW último modelo (en 2020).

Eso se debe a que “Espert no declaró la cuenta N°40611172 del banco Morgan Stanley en sus DDJJ de los impuestos a las ganancias y bienes personales presentadas ante la ARCA, en el año 2020 ni en los períodos sucesivos, y (a) que ‘tampoco registró ingresos en concepto de haberes de alguna fuente extranjera y/o la emisión de comprobantes como facturas que revelen la existencia de un vínculo comercial y/o laboral que le haya generado un ingreso equivalente a U$S 200.000 en el exterior’”.

Los fiscales hicieron hincapié en una serie de irregularidades que aparecerían en las declaraciones juradas de Espert del impuesto sobre los bienes personales.

Fuente: ElDestape