dPosta – El jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, se encuentra en el ojo de una tormenta política y judicial que combina sospechas de enriquecimiento, financiamientos irregulares y vínculos con figuras sombrías del pasado reciente de la Argentina. En el centro de esta trama aparece la figura de Adriana Mónica Nechevenko de Schuster, una escribana que no solo intervino en las operaciones inmobiliarias del funcionario, sino que arrastra un historial vinculado al narcotráfico y mantuvo una presencia asidua en la Casa Rosada durante la actual gestión.
El pasado vinculado a la “droga de Breaking Bad”
La trayectoria de Adriana Nechevenko está marcada por su relación profesional con personajes condenados en la denominada “ruta de la efedrina”. Según revelaciones judiciales, la escribana trabajó durante años para Guillermo Manfredi, Josué Fuks y Alfredo Abraham, este último condenado por traficar efedrina para la producción de metanfetaminas, el precursor químico que la serie Breaking Bad popularizó a nivel mundial.
Documentos judiciales a los que tuvo acceso la prensa detallan que la firma de Nechevenko aparece en los expedientes de la Sedronar (números 429, 432, 899, 900, 901 y 902) vinculados a la firma Farmacéuticos Argentinos S.A. (FASA o DROFASA). Bajo la fachada de laboratorios industriales, esta organización importó casi 10 toneladas de efedrina en apenas diez meses entre 2007 y 2008. En marzo de 2014, ante los tribunales de Comodoro Py, la propia Nechevenko admitió haber prestado servicios para Fuks y Abraham durante “varios años”, una confesión que hoy cobra una relevancia inusitada dada su cercanía con el actual Jefe de Gabinete.
Las propiedades de Adorni y el préstamo de “las jubiladas”
La relación actual entre Adorni y la escribana se materializó en la certificación de las turbulentas adquisiciones patrimoniales del funcionario. Nechevenko fue la profesional que intervino en la compra del departamento en el barrio porteño de Caballito donde reside el funcionario, y en la adquisición de un lote en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, que figura a nombre de su esposa.
Lo que despertó la curiosidad del fiscal federal Gerardo Pollicita no es solo la elección de la escribana, sino el origen de los fondos. La compra en Caballito se habría saldado mediante un préstamo de 200.000 dólares otorgado por dos mujeres jubiladas que, según trascendió, no tienen vínculo previo con Adorni. Esta maniobra financiera, que la justicia intenta esclarecer, puso a la escribana en la lista de testigos clave que deberán declarar ante los tribunales luego de Semana Santa.
Siete visitas a la Casa Rosada
A diferencia de otros profesionales que mantienen una relación distante con sus clientes públicos, Nechevenko parece haber tenido un acceso privilegiado al poder. Registros oficiales de ingresos a la Casa Rosada revelan que la escribana visitó al Jefe de Gabinete en al menos siete oportunidades entre julio de 2024 y septiembre de 2025.
Estas visitas, que ahora están bajo análisis judicial, habrían coincidido temporalmente con momentos críticos de las operaciones inmobiliarias investigadas. La presencia de una profesional con antecedentes en causas de narcotráfico caminando los pasillos de la sede gubernamental para encontrarse con el ministro coordinador ha generado un sismo en el seno del Gobierno, donde el discurso de “transparencia” choca de frente con estos registros de audiencia.
Un funcionario con imagen en caída libre
El impacto de estos escándalos —que incluyen también el polémico uso de un avión privado para viajar a Uruguay— se refleja nítidamente en la opinión pública. Según una encuesta reciente de la consultora Zuban Córdoba y Asociados, la imagen negativa de Manuel Adorni alcanzó el 66%, mientras que su imagen positiva se desplomó al 21,5%.
El estudio, realizado sobre 1.200 casos en todo el país, muestra una tendencia alarmante para el Gobierno: el rechazo al funcionario ha crecido de forma sostenida desde que asumió el cargo, pasando de un 50,3% en enero de 2024 a los niveles actuales. Quizás el dato más contundente es que el 70,4% de los encuestados considera que Adorni debería renunciar a su cargo de forma inmediata.
La combinación de una investigación judicial por el origen de sus bienes, la citación de una escribana vinculada al narcotráfico y un rechazo social mayoritario coloca a Manuel Adorni en una posición de extrema fragilidad. Mientras la justicia intenta desentrañar la red de favores y financiamientos, el Jefe de Gabinete enfrenta el desafío de explicar por qué su patrimonio personal está atado a una profesional que puso su sello al servicio de los mayores traficantes de precursores químicos de la historia argentina.