La autopsia confirmó que Romina Albornoz murió ahogada

Desde la Fiscalía indicaron que la mujer de 36 años se encontraba sola y se arrojó al canal de desagüe cercano a la rotonda Perón alrededor de las 5:40 de la madrugada del sábado.

dPosta – El lunes por la tarde, el rastrillaje culminó en la intersección de la calle 9 y la avenida Isidoro Brunengo, en cercanías de la rotonda Juan Domingo Perón de General Pico. Allí, en un canal de desagüe cubierto por algas, fue hallado el cuerpo sin vida de Romina Alejandra Albornoz, la mujer de 36 años cuyo paradero se desconocía desde hacía 48 horas.

El lugar dificultaba la visión desde el exterior, ya que la vegetación acuática ocultaba el punto exacto donde estaba la mujer. Fue necesaria la intervención de la Comisaría Tercera, la Agencia de Investigación Científica y Bomberos Voluntarios para rescatar el cuerpo.

A partir de las 20:00, el médico forense Daniel Ferreyra realizó el examen pericial con una conclusión categórica: “La autopsia estableció que la causa del fallecimiento fue la asfixia por sumersión y confirmó que el cuerpo no presentaba lesiones visibles ni signos de violencia”, confirmó el fiscal general Armando Agüero.

Reconstrucción de las últimas horas

El camino hacia ese trágico desenlace comenzó la tarde del viernes 31 de julio. Alrededor de las 17:30, Romina salió de su domicilio particular. Como era habitual que se ausentara algunas horas, su partida no generó una alarma inmediata en su entorno familiar, que mantuvo contacto telefónico con ella hasta la madrugada siguiente.

El recorrido continuó en la vivienda de una amiga, donde permaneció desde la tarde del viernes hasta las 3:30 de la madrugada del sábado 1 de agosto. En ese instante, decidió retirarse y emprender una caminata en solitario por el barrio Ferro hacia la avenida Brunengo, un dato clave para orientar la búsqueda hacia la zona norte de la ciudad.

El registro de las cámaras

El monitoreo de las cámaras de seguridad sobre la avenida Brunengo permitió reconstruir sus movimientos finales durante la madrugada del sábado. A las 4:20, un dispositivo frente a la rotonda de calle 9 registró su paso hacia la Ruta Provincial 4. Sin embargo, una segunda revisión técnica reveló una secuencia determinante: a las 5:40, la mujer reapareció en escena, cruzó el guardarraíl y se dirigió al canal, donde se introdujo sin intervención de terceras personas.

La búsqueda integral se había iniciado el domingo a las 10:30, tras la denuncia formal de su pareja y el despliegue coordinado de la Policía, la Brigada de Investigaciones y el CECOM. Con la contundente evidencia audiovisual y el examen forense, el caso aclaró el enigma de su muerte, a la espera de que se completen los peritajes toxicológicos finales.

Ya con la certeza que no hubo participación directa de terceras personas en el hecho, la Fiscalía espera ahora el resultado de exámenes toxicológicos y cerrar detalles del legajo para brindar tranquilidad a su familia y encaminar el cierre de la causa.