dPosta – El Jury de Enjuiciamiento al juez federal pampeano Pablo Ramiro Díaz Lacava quedó cerrado este martes con los alegatos finales de las partes y las últimas palabras del magistrado, quien pidió disculpas por las situaciones denunciadas, reclamó su absolución y manifestó su deseo de continuar desempeñándose dentro del Poder Judicial.
El tribunal, integrado por siete miembros y presidido por el juez de cámara Marcelo Gastón Bartumeu Romero, escuchó durante la jornada los argumentos del Consejo de la Magistratura de la Nación, que solicitó la destitución del magistrado por considerar que incurrió en hechos de violencia, intimidación y abuso de poder, y los planteos de la defensa, que pidió rechazar la acusación y mantener a Díaz Lacava en su cargo.
La parte acusadora estuvo representada por los consejeros Diego Barroetaveña, juez de la Cámara Federal de Casación Penal, y Álvaro González, integrante de la Cámara de Diputados de la Nación. Ambos sostuvieron que durante las audiencias quedó acreditada una conducta reiterada del juez basada en malos tratos hacia integrantes del tribunal a su cargo.
Barroetaveña afirmó que los testimonios permitieron demostrar un ejercicio de la autoridad marcado por la presión, la intimidación, la humillación y las descalificaciones hacia empleados y funcionarios judiciales. En esa línea, señaló que las situaciones analizadas no fueron episodios aislados, sino un modo de conducción que afectó el funcionamiento del servicio de justicia.
Para los representantes del Consejo de la Magistratura, las conductas atribuidas al juez configuraron una causal de mal desempeño y un abuso sistemático de la autoridad derivada de su rol jerárquico. Por ese motivo, solicitaron al tribunal que avance con la remoción del magistrado.
La defensa, a cargo del abogado Andrés Gil Domínguez, centró su exposición en los antecedentes profesionales de Díaz Lacava y en su trayectoria dentro del ámbito judicial. El letrado sostuvo que se trata de un juez con reconocimiento por su desempeño y planteó que las situaciones cuestionadas deben analizarse dentro del contexto posterior a la pandemia.
Según la defensa, los conflictos comenzaron luego del regreso al trabajo presencial y estuvieron vinculados a un nivel de autoexigencia elevado que el magistrado trasladó al ámbito laboral. Gil Domínguez argumentó que existió un conflicto dentro del equipo de trabajo, pero negó que haya elementos suficientes para justificar la destitución.
El abogado concluyó que Díaz Lacava es un buen juez que atravesó una situación compleja, cometió errores y no logró dimensionar el impacto de determinadas actitudes sobre sus colaboradores. Por ese motivo, pidió la absolución y la posibilidad de una continuidad laboral.
En sus últimas palabras, el propio Díaz Lacava pidió disculpas por el sufrimiento que pudieron haber generado sus acciones tanto a las personas denunciantes como a sus familiares. El juez reconoció que no tomó dimensión de algunas de sus conductas y admitió que la pandemia tuvo efectos sobre todos los integrantes del sistema judicial.
El magistrado expresó que su intención nunca fue afectar personalmente a sus compañeros y consideró que las diferencias vinculadas al funcionamiento del tribunal podrían haberse abordado mediante otros mecanismos antes de llegar a una instancia de denuncia.
Además, lamentó que no hubiera existido una intervención preventiva dentro del ámbito judicial y recordó que recién una semana antes de las denuncias recibió un planteo de sus pares sobre cambios en su comportamiento y su estado de ánimo.
Díaz Lacava manifestó que ejercer la magistratura constituye una parte fundamental de su vida y aseguró estar dispuesto a cumplir con los mecanismos de control que se determinen para lograr una eventual revinculación laboral o encontrar alternativas que permitan garantizar el funcionamiento del tribunal.
Con las exposiciones finales concluidas, el presidente del Jury dio por cerrado el debate y anunció que las partes serán convocadas oportunamente para la lectura de la resolución final, que determinará el futuro del juez federal pampeano.