General Pico reclamó por la Universidad en una masiva movilización

Cientos de ciudadanos marcharon para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo y alertar sobre el desfinanciamiento científico.

dPosta – La ciudad de General Pico fue escenario el martes por la tarde de una movilización contundente y cargada de simbolismo. En sintonía con la convocatoria federal, cientos de estudiantes, docentes, no docentes y vecinos se congregaron en el Centro Universitario de calles 7 y 110. Desde allí, una columna humana que reflejó el sentir de la comunidad piquense se desplazó hacia la Plaza San Martín para dar lectura al documento nacional en defensa de la educación superior gratuita y de calidad.

La presencia de la vicerrectora de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam), María Ema Martín, junto a los decanos de las facultades locales, marcó el pulso de una jornada donde el reclamo central fue el respeto a la Ley de Financiamiento Educativo.

Martín fue tajante al señalar que el desconocimiento de esta norma por parte del Ejecutivo Nacional representa un ataque a la división de poderes: “Esta ley tiene tanto valor como cualquier otra aprobada por el Congreso”, afirmó ante los medios, subrayando la falta de comprensión oficial sobre el esfuerzo histórico del pueblo argentino para sostener su sistema educativo.

La vicerrectora expresó su preocupación por el “desatino” de las políticas actuales que fuerzan la fuga de investigadores formados con el aporte de toda la sociedad. “Es incomprensible que el esfuerzo de décadas se tire por la borda en apenas dos años”, lamentó, al tiempo que advirtió sobre la contradicción de un modelo que desatiende las políticas de Estado para favorecer intereses particulares.

Por su parte, el diputado nacional y ex decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias, Abelardo Ferrán, se sumó a la columna y vinculó el ajuste presupuestario con un plan de destrucción más amplio. Según Ferrán, no solo corre riesgo la formación de profesionales, sino también la soberanía tecnológica representada en organismos como el INTA, el INTI y el Servicio Meteorológico Nacional, piezas que calificó como “indispensables para un país que se imagine grande”.

El legislador también destacó el rol de la universidad como motor de movilización social debido a su profundo arraigo en la identidad argentina. Con una pérdida del poder adquisitivo superior al 35% en el sector, la expectativa de los manifestantes no solo reside en la recomposición salarial, sino en que este despertar universitario funcione como un catalizador para que el resto de la población demande una nación más equitativa y justa.

La marcha en General Pico no fue solo un reclamo sectorial; fue la expresión de una comunidad que ve en la educación, la salud y las políticas públicas el último refugio de la justicia social frente a un contexto de incertidumbre y desazón.