dPosta – Tras la protesta de trabajadores despedidos en Pico, el Sindicato de la Carne rompió el silencio y admitió que, luego del incumplimiento en el pago de las indemnizaciones, ahora, preocupa el cobro del mes de febrero de los 400 trabajadores que quedan en la planta sin funcionamiento. Dardo Loza reveló que Gorina trabajó en la ampliación de la planta y estuvo a punto de hacerse cargo, pero fracasó la negociación y hoy la posibilidad más cercana es el alquiler de la planta con otros empresarios. Apuntó a desmanejos financieros como fundamento de la crisis.
Loza ofreció este viernes una conferencia de prensa y allí confirmó que “efectivamente hay despidos en el frigorífico, unos 190 despidos ocurridos hace una semana. Ayer se cumplió la fecha que tenían que haber pagado a esta gente, no ocurrió así, entonces hoy a primera hora hicimos una presentación en Relaciones Laborales para que tome intervención urgente, cite a esta empresa y de los motivos de la falta de pago y conocer cómo va a continuar la empresa, porque tenemos todavía 400 trabajadores dentro de la planta que, si bien no están trabajando, todavía tienen relación de dependencia”.
En esa línea, el gremialista reconoció que “me está preocupando que pasará con el mes de febrero. Estamos a mitad de febrero y llega el día de cobro, y voy a tener 400 familias sin cobrar a fin de mes, cosa que no puede ocurrir. Ya estamos avisando que vamos a intimar para que se pague la garantía horaria que nos corresponde por ley. No quiero crear falsas expectativas porque ya me pasó con las indemnizaciones que no pagaron. La garantía horaria significa 140 horas mensuales, que eso lo tenemos en el convenio de trabajo nuestro”.
En caída
Consultado por cómo fueron los pasos hasta llegar a la actual situación, el secretario general indicó que “esto viene ocurriendo hace rato. Venían faenando de 600 animales a 500 animales y hace 4 o 5 meses empezó a bajar la faena a 200. A veces no trabajaban dos días a la semana, tres días a las semanas. Entonces, veíamos que había una especie de crisis, digamos”.
Y agregó “en el mes de diciembre nos dicen que van a despedir gente, van a cerrar la planta en el mes de enero, entonces, ahí empezamos a dialogar y en el mes de enero llegamos a un acuerdo para firmar un procedimiento preventivo de crisis para salvar la gente, y acordamos que se le diera una suma fija de 500.000 pesos a cada trabajador. Había eso o no había nada. Lo hicimos para salvar enero con la esperanza de que el día 2 de febrero empezara a faenar la planta nuevamente, que la ponía en funcionamiento Gorina, pero eso no ocurrió así, y se cayó todo.
En cuanto a la razones que llevaron a la crisis, Loza afirmó “lo que nosotros tenemos, y lo decimos porque lo veníamos viendo, es un mal manejo financiero. Acá no hay otra explicación. No veíamos un buen manejo en esta empresa”.
Y descartó que las políticas nacionales sean la principal razón de la caída, tal como se expresó en el procedimiento preventivo de crisis firmado, al indicar que “ también puede ser puede ser una consecuencia de eso, pero yo tampoco le puedo echar toda la culpa al gobierno, porque es muy fácil decir sí porque las medidas que pone este gobierno tal… Pero bueno, a ver, alguien tiene un poquito de culpa también, alguien se tiene que hacer un cargo de alguna macana que se ha hecho. Si venían con 600 animales y después pasaron a 50 o 100 animales: ¿Qué pasó en el camino? Algo pasó, yo no le echaría toda la culpa del gobierno nacional”.

Caído Gorina, qué sigue
Dardo Loza confirmó que Gorina estuvo a punto de quedarse con el Frigorífico Pico, de hecho, trabajó en ampliación de la planta de Trenel mientras se avanzaba en la negociación. “Las obras que las estaba haciendo Gorina, que eran para mejorar y ampliar la zona de desposte, era porque ellos venían a hacerse cargo de la planta. Pero bueno, no se llegó un acuerdo y se vino todo a pique, no llegaron a un acuerdo con los propietarios y, de un día para otro, la esperanza que teníamos todos de que operar con Gorina y dar trabajo a tantos trabajadores quedó lamentablemente en nada, no se pudo hacer”. Y reafirmó “el acuerdo con Gorina hoy por hoy está caído, no va a operar acá”.
Desmintió también que los despidos fueran parte de la negociación al señalar que “lo que ocurrió es que, cuando se cae Gorina, la empresa decide bajar un turno porque había otro interesado más chico, entonces, con un turno menos podría funcionar”. Pero advirtió ese sentido que “para mí, esta planta con un turno menos, o con casi 200 personas menos que en este momento están sin trabajo, no puede funcionar. No es una planta para funcionar con tan poca gente”.
En cuanto a otros interesados, confirmó que descendientes de la histórica familia propietaria del Frigorífico Pico, Domínguez, fue uno de los apellidos que se mencionó. Y, sin señalar quién sería, afirmó sobre la probable salida que “lo más cerca que hay, lo más cercano hoy por hoy es un alquiler. Esa sería la que hoy está más cerca”.
Otros frigoríficos y Bernasconi
El referente del Sindicato de la Carne analizó la actualidad del sector y señaló que “los otros frigoríficos de la Pampa están bien. Hoy están trabajando bien, lógicamente siempre hay algún pedido de ajustes contra el trabajador, sacar esto, sacar un beneficio, el otro, pero bueno, la vamos peleando, no aceptamos. Esos pedidos los tenemos de algunas plantas”.
Y se refirió también al otro frigorífico pampeano en crisis, de Bernasconi, como “un caso aparte”. Indicó en ese sentido que “a lo de Bernasconi yo no le veo mucho futuro, lamentablemente para los compañeros. Hoy me entero que me están amenazando la gente, que tienen que renunciar a su a antigüedad para poder cobrar un puchito que les queda de diciembre y medio aguinaldo, y lo están haciendo en su mayoría por la necesidad de la plata que tienen”.
Y agregó “me quedaban 28 que no querían renunciar, le mandaron telegrama de despido sin estar decretado el procedimiento preventivo de crisis, o sea, que hoy se está haciendo cosas insólitas”.
Para cerrar, Loza desmintió que el Sindicato se haya mantenido alejado de los trabajadores afectados por los despidos, al indicar que “por ahí hay malas interpretaciones, malos comentarios, que el gremio no está, que el gremio no, el gremio siempre está con los trabajadores, permanentemente está, las puertas del gremio están abiertas, así que estamos a disposición de todos ellos. Por eso nunca, en ningún momento, dejamos de trabajar para el trabajador, siempre estamos detrás del problema”.