


dPosta – El Coloso de barrio Talleres se vistió de gala para recibir la primera finalísima de la temporada 2026 de la Liga Pampeana de Fútbol. Ante un marco de público espectacular y bajo una tarde ideal, Ferro de Pico y Costa Brava no se guardaron nada, jugaron con el cuchillo entre los dientes y sellaron un entretenido 1 a 1 que deja la definición por el título totalmente abierta para el próximo fin de semana.
Durante la primera mitad, el conjunto visitante se mostró un poco más punzante. Costa Brava avisó inicialmente con un centro rasante de Paulo Mansilla que recorrió el área chica sin encontrar empuje, y luego con un remate elevado de Adrián Arce frente al arco. Esa superioridad se materializó en el complemento: a los pocos minutos, Braian Noriega aguantó la marca del central, giró en el área y definió de zurda por encima de Sequeira para desatar el festejo costero.
Obligado por el resultado, el DT de Ferro, “Calilo” Lovera, movió el banco con variantes ofensivas y mandó al equipo al ataque. La paridad local estuvo cerca tras un remate de Esteban Camerlinckx que Gabriel Argüello desvió con esfuerzo al córner. Sin embargo, el estallido de la tarde llegó en una jugada cargada de controversia. Nicolás Camerlinckx buscó el centro atrás y el balón impactó en el brazo de Mansilla, quien había ido al piso. El juez Martín Gubar dejó seguir la acción, pero diez segundos después, a instancias de su línea Mauricio Poblet, retrotrajo la jugada y sancionó penal. Tras minutos de airadas protestas que le costaron la expulsión al DT visitante Jonathan Carante, Axel Musarella se hizo cargo de la pena máxima y decretó el 1 a 1 definitivo.
El cierre mantuvo la intensidad. Costa casi lo gana en la última bola con un tiro libre de Mariano Rivadeneira que Bautista Aldunate cabeceó desviado de forma increíble. Con ocho amonestados y los reclamos costeros a flor de piel por otra supuesta infracción sobre Arce en el área no sancionada, el silbatazo final decretó que el campeón pampeano se definirá el domingo que viene en el Nuevo Pacaembú.