

dPosta – En el Nuevo Pacaembú, Costa Brava y Juventud Unida de San Luis protagonizaron un encuentro clave por el liderazgo del Torneo Federal A. El marco de público acompañó un duelo que enfrentaba a los dos principales animadores de la zona, en una jornada donde la organización táctica y el despliegue físico fueron las notas predominantes desde el inicio hasta el pitazo final de un empate que dejó a ambos en lo más alto.
El desarrollo del juego se vio alterado rápidamente por la eficacia de la visita. Apenas transcurrían 4 minutos del primer tiempo cuando Lautaro Lucero capitalizó una desatención defensiva para poner en ventaja al equipo de San Luis. Este gol tempranero obligó al dueño de casa a modificar su plan inicial, adelantando sus líneas y asumiendo el protagonismo de la posesión para buscar el descuento frente a un rival que se replegó con orden.
La insistencia del equipo pampeano encontró su recompensa antes de la media hora de juego. A los 24 minutos, tras una sucesión de pases en campo rival, apareció Tomás Garro para definir con precisión y establecer el 1 a 1. El empate devolvió la tranquilidad al cuerpo técnico local y equilibró las acciones en un mediocampo que se volvió el epicentro de las disputas por el balón.
Durante la segunda mitad, la intensidad física superó a la claridad futbolística. El partido se tornó friccionado, típico de un choque donde hay mucho en juego, lo que exigió una intervención constante del árbitro Diego Novelli. La autoridad del encuentro debió recurrir a la tarjeta amarilla en siete ocasiones para encauzar un trámite que se volvió cortado y con escasas situaciones de gol en las áreas.
Con este resultado, Costa Brava rescató un punto valioso ante un competidor directo y ya pone el foco en la logística de su próximo compromiso. El plantel viajará la próxima semana a Río Negro para enfrentarse a Cipolletti, con la premisa de sumar fuera de casa y consolidar sus aspiraciones de clasificación en un torneo que no da respiro.