

dPosta – Una violenta tormenta con ráfagas de viento que superaron los 100 kilómetros por hora azotó varias localidades del norte de La Pampa, dejando a Intendente Alvear como la zona más afectada. Los daños en la comunidad son incalculables y evidencian la magnitud del fenómeno meteorológico.
Durante la mañana de hoy domingo, se pudo observar el saldo devastador de la tormenta. Cientos de árboles de gran porte fueron arrancados de raíz, lo que provocó a su vez la caída de postes de luz. Las intensas precipitaciones causaron anegamientos en la totalidad de las calles. Además, los fuertes vientos resultaron en la voladura de techos y la caída de muros en numerosas viviendas.
Ante la emergencia, la Junta Municipal de Defensa Civil activó su protocolo el sábado 15 de noviembre. Los trabajos se focalizaron inmediatamente en despejar la vía pública y en la asistencia directa a los vecinos cuyas viviendas sufrieron daños estructurales. Se emitió una alerta solicitando a la comunidad no circular para evitar accidentes.

La intendenta de la localidad confirmó que la combinación de ráfagas y la caída de estructuras y árboles superó rápidamente la capacidad de respuesta local. El operativo de emergencia debió ser ampliado con la colaboración de cuarteles de Bomberos Voluntarios de Realicó, Alta Italia y Bernardo Larroude, además de la Cooperativa Eléctrica, la policía local y el personal municipal, quienes trabajan sin descanso para normalizar la situación.
Los equipos de emergencia se concentran en varios frentes: asistir a las personas afectadas y realizar el relevamiento de las viviendas dañadas; retirar los árboles y postes caídos que obstruyen las calles; asegurar las zonas peligrosas con cables en el suelo; y colaborar con la cooperativa para restablecer los servicios de energía eléctrica.

La jefa comunal lamentó que, a los graves daños materiales y los autos aplastados, se sumara un incidente de salud: una persona sufrió un infarto a causa de la situación. Asimismo, se registraron algunos accidentes de tránsito menores. La normalización de la localidad se estima que llevará tiempo, por lo que se ha solicitado a los vecinos mantener la calma y circular solo en casos de extrema necesidad.