dPosta – El Sindicato de Trabajadores de la Educación Pampeana (SiTEP) emitió un comunicado en el que expresa su firme rechazo a las políticas de ajuste que, aseguran, son impulsadas tanto por el Gobierno Nacional como por la gestión provincial. El gremio puso el foco de su denuncia en la reciente determinación de cerrar cursos, divisiones y cargos docentes en instituciones de diversas localidades pampeanas.
La agrupación que conduce Christian Rosso señaló que la administración nacional está ejecutando una “política de ajuste brutal contra la educación pública”. Esta ofensiva se manifiesta en la merma del poder adquisitivo de los salarios, el desfinanciamiento sistemático del ámbito universitario, la eliminación de programas federales clave como el FONID y un proceso de vaciamiento en las cajas jubilatorias de regímenes especiales, afectando directamente al sector educativo.
A lo mencionado, se suma el avance de reformas laborales y previsionales destinadas a consolidar la austeridad sobre la clase trabajadora y los jubilados.
En La Pampa
A nivel local, el SiTEP advierte que el sistema educativo pampeano también enfrenta serios ataques. Estos incluyen la restricción al derecho constitucional a la huelga, la discriminación hacia las escuelas con Jornada Completa y Hogar, y el aplanamiento de las escalas salariales.
El punto más álgido de la denuncia se centra en el “nuevo impulso” del ajuste mediante el cierre de divisiones y cargos docentes en varios establecimientos. Se mencionan casos concretos en General Pico (EPET N° 2, Colegio Juana Azurduy, Colegio Río Atuel) y en otras localidades (Colegio Julio Rubio de Lonquimay, Colegio Alejandro Colombato de Santa Rosa). El sindicato critica que el Ministerio de Educación implementa estas resoluciones de manera “inconsulta”, resultando en la pérdida directa de puestos de trabajo y el deterioro de las condiciones sociales y pedagógicas.
El sindicato alerta sobre las consecuencias directas de estas medidas: el aumento de la cantidad de alumnos por aula, lo que inevitablemente generará mayor conflictividad y violencia dentro de las instituciones, especialmente en aquellas con poblaciones estudiantiles en situación de vulnerabilidad.
Finalmente, el SiTEP concluyó que la “lógica de las planillas Excel” se impone sobre la realidad compleja de la comunidad educativa. Argumentan que, si bien la “baja matrícula” puede ser utilizada como excusa, la conclusión de este proceso no debe ser jamás la “pérdida de oportunidades”. Frente a lo que denominan “atropellos”, el gremio propone una respuesta contundente basada en la “lucha y organización”, en defensa innegociable de la educación pública y los derechos laborales.